SANTIAGO.- Los semáforos continúan siendo el punto de encuentro de los trabajadores informales que han hallado en estos lugares el sustento para sus familias y una opción para salir de la pobreza en que se encontraban sumergidos.
Se trata de un lugar donde convergen pequeños y grandes y que se caracteriza por la diversidad de servicios que se ofrecen en lapso de segundos, y es que hay quienes tienen un discurso corto preparado de antemano para convencer a los que se desplazan por estos lugares en cuestión de segundos cuando el semáforo cambia de verde a rojo.
Se posicionan en alguna esquina próximo a esta señal de tránsito, contando el tiempo que falta para que cambie que se ponga rojo y entonces, lanzarse a los que se desplazan por la zona y ofrecerles los productos que comercializan, y es que la luz roja le da luz verde a los informales para empezar las ventas.
Quien diría que en el mismo semáforo que antes encontrabas uno que otro vendedor de golosinas, ahora te encuentras al tarjetero, el que vende el agua, los accesorios para celulares, perros, las vendas para los choferes de conchos, el que limpia los cristales de los carros, en fin, ahí se vende de todo y algo más, opinan algunos.
En esta ciudad, por lo menos, el semáforo de la avenida Juan Pablo Duarte se ha vuelto famoso y es que este lugar bien podría confundirse con una plaza comercial informal donde no falta el vendedor intrépido que no pierde oportunidad para cumplir su meta del día y llegar a su casa con un dinerito para el sustento familiar.
Juan Gómez, el que vende los accesorios para celulares, dijo que cada vez que le ofrezco a alguien uno de los artículos para celulares y no me compra, pienso en que mis hijas esperan que llegue con algo de dinero a la casa y en lugar de desanimarme me esfuerzo más. Señala que lo importante es ser rápido y tener aptitudes para las ventas y sobre todo deseo de ganarse la vida de manera digna trabajando, apuntó.
De su lado, el vendedor de tarjetas de llamadas del semáforo de la avenida Juan Pablo Duarte dijo que tengo más de un año aquí y ya hasta me he vuelto famoso, una frase que no fue necesario esperar mucho tiempo para comprobarla, hey tarjetero dame una de cien, fue la expresión que vociferó un hombre desde su vehículo y que terminó con la conversación e hizo que el joven saliera corriendo a atender su negocio.
Nuevos negocios surgen en semáforos
Domingo Jiménez es el nuevo vendedor que ha encontrado en el semáforo de la avenida Juan Pablo Duarte una plaza para comercializar un producto que me inventé al ver que era necesario para los choferes de carros de conchos.
Dijo que cuando me montaba en los carros públicos veía a los choferes que sacaban un trapo para cubrirse el brazo izquierdo del sol, entonces, se me prendió el bombillito de la creatividad y ahora vendo las vendas de brazos para que los choferes de conchos se cubran del sol.
Indicó que ha tenido buenas ventas en y que en lo adelante piensa agregar más productos conforme a la necesidad que vaya viendo.
EL DATO
Desempleo
La República Dominicana es la economía de América Latina y el Caribe que más alta tasa de desempleo ha mantenido en los últimos años, según datos contenidos en el más reciente Anuario Estadístico de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Según ese informe, la tasa de desempleo de la República Dominicana en 2010 fue de 14.4 por ciento.
