El candidato presidencial de la UDC, Luis Acosta Moreta, Luis El Gallo, consideró hoy que no se debe dar más largas a la escogencia de los nuevos jueces de la Suprema Corte de Justicia y de los tribunales Constitucional y de Elecciones. El presidente del Partido Unión Demócrata Cristiana UDC- señaló que ya resulta penoso que se esté forzando unos exámenes de aspirantes para las llamadas Altas Cortes, pruebas que solo sirven para demostrar la capacidad de unos y la mediocridad de otros.
Advirtió que en ese show de televisión es imposible palpar las actuaciones morales, profesionales, la ecuanimidad, la templanza y la rectitud de los aspirantes. Estos temas hay que tratarlos en forma más vertical y en privado con la hoja de vida en las manos. El tema de los aspirantes, sobre todo a la Suprema Corte de Justicia, está arduo discutido ylo que se debe es inmediatamente proceder a seleccionar a los que deberán integrar ese tribunal.
Añadió que la mejor evaluación que se puede hacer es que estén fuera de la selección las opiniones y sugerencias de los principales bufetes de abogados, y la pasión política-partidista. Recordó que hasta muy recientemente las sentencias que evacuaban algunos jueces salían directamente de bufetes de abogados super-conocidos, mientras que la Suprema Corte de Justicia era manipulada por los partidos políticos.
Agregó que independiente de que sectores participen en la selección, se tiene que buscar a profesionales con una hoja de vida intachable, dedicados al bien común, y que no tengan rastros de ser activistas políticos o empleados de los grandes bufetes de abogados. Afirmó que una cosa es que como ente social un abogado tenga preferencias políticas, y otra que sea un abanderado y activista directa de un partido político determinado. Asimismo, no se debe confundir las relaciones entre abogados y colegas, y aquellos que son punta de lanza de los grandes bufetes para manejar la justicia a su antojo.
La prevaricación en el sistema judicial solo podra ser impedida cuando a los cargos de jueces lleguen magistrados serios, responsables y que no tengan ataduras con ningùn sector de la vida nacional. La misión fundamental de un juez es impartir justicia, no ser gracioso y potable a grupos hegemónicos, que quieren manejar la vida pública a su antojo. Propuso que se den pasos seguros hacia el fortalecimiento de la justicia, que es un poder del Estado básico y fundamental para lograr el progreso y la institucionalización nacional.
