Al margen de las razones y de la prontitud con que se ha actuado para aclarar el crimen en San Francisco de Macorís del intérprete urbano MC Yow, como se identificaba en los medios artísticos Juan Joel Durán, el caso representa otra lección sobre la violencia y de tomar la justicia en las manos.
Son muchos los sucesos que testimonian la apelación a la violencia por cualquier simpleza. La Policía informó que sobre la muerte de Mc Yow se detuvo a la rapera Natasha Suriel, cuyo nombre artístico es La Real Musa, una de las dos mujeres con quien el cantante urbano había discutido.
Fue en medio de la discusión que dos personas se desmontaron desde una camioneta e hirieron mortalmente al joven intérprete de 29 años cuando trataba de protegerse de sus victimarios. El suceso expone muchos factores alrededor de la violencia que tantas vidas se cobra en el país.