Los Alcarrizos. Una madre de tres niños ciegos manifestó ayer que no pierde las esperanzas de que el Estado ayude a su familia a vivir dignamente.
Marlin Angomás Charles, de 36 años, es madre de Bryan, de 15; Manuel, de 13; y Wander, de 9 años, quienes nacieron ciegos, afectados por el síndrome de Orange.
La familia vive en la extrema pobreza en la calle Los Unidos del barrio Landia de este municipio. La vivienda está a escasos metros de una cañada que arrastra heces fecales y aguas malolientes.
El 30 de mayo El Nacional publicó una información en la que la madre solicitaba ayuda del Gobierno para afrontar la difícil situación que viven sus hijos, no obstante sólo particulares le entregaron algunas donaciones.
Se quejó de que la Lotería Nacional le suspendió una contribución de tres mil pesos que le hacía mensualmente.
El fuerte mal olor que brota de la cañada trastorna la cotidianidad de los menores y sus padres, quienes con frecuencia deben abandonar la casa por la pestilencia.
Angomás Charles dijo que el mal olor es insoportable en la noche, por la descarga de las tuberías, que añadido a la insalubridad provoca que sus hijos sufran fiebre, dolores de cabeza y salpullidos.
Los niños presentan problemas físico-motores y no hablan. Antes estudiaban en la Escuela Nacional de Ciegos, pero abandonaron los estudios por falta de recursos económicos, explicó la madre.
Tras la publicación de mayo los visitó la presidenta de la Fundación Ángel Ariel, radicada en Nueva York.

