CARACAS, 16 Mar 2014 (AFP) – El presidente venezolano Nicolás Maduro reiteró su llamado al diálogo con los estudiantes opositores y propuso a Estados Unidos crear una «comisión de alto nivel» para promover la paz, tras roces diplomáticos por la ola de protestas que dejan 28 muertos.
«Voy a proponer que se establezca una comisión de alto nivel para la paz y el respeto a la soberanía de nuestros pueblos donde esté un alto representante del gobierno de los Estados Unidos, del gobierno venezolano y una alta delegación de Unasur», dijo Maduro durante un acto con militares en el oeste de Caracas. El mandatario designó al presidente de la Asamblea Nacional y número dos del chavismo, Diosdado Cabello, para que inicie «contactos de máximo nivel» con Washington.
– Ultimátum para desalojar Altamira –
Este sábado, varias decenas de opositores radicales se enfrentaron con piedras y bombas molotov por varias horas a la policía antimotines, que los dispersó con gases lacrimógenos del casco de Chacao, uno de los puntos de protestas en el este de Caracas, constató una periodista de la AFP. El grupo de manifestantes cerró con basura y escombros algunas calles de Chacao, adonde se desplazaron poco después de que Maduro les diera un ultimátum para que desalojen la Plaza Altamira, donde también se registran a diario protestas.
«Le voy a dar unas horas apenas a los ‘chuckies’ (como se refiere a los manifestantes radicales), a los asesinos, que tienen tomada la plaza Altamira y la avenida Francisco de Miranda y si no se retiran voy a ir a liberar esos espacios con la fuerza pública», dijo el presidente. Desde el 4 de febrero, Venezuela vive una ola de protestas opositoras iniciadas por estudiantes de San Cristóbal (oeste) y se extendiera luego a otras ciudades.
Al reclamo inicial contra la inseguridad, se han sumado otros por la inflación de 57%, la escasez de alimentos y productos básicos, la liberación de detenidos políticos y por la represión de los cuerpos de seguridad.
Esta semana, Caracas y Washington volvieron a tener un cruce de encendidas declaraciones, luego de que el secretario de Estado, John Kerry, llamara al gobierno venezolano a que «cese esta campaña de terror contra su propio pueblo» que, a juicio de la Casa Blanca, ocurre en las protestas.
En respuesta, el canciller Elías Jaua calificó a Kerry de «asesino del pueblo venezolano, mientras Maduro estimó que «es evidente el intervencionismo desesperado del gobierno de los Estados Unidos». Un vocero del departamento de Estado tildó el viernes de «absurdas» esas declaraciones y estimó que el gobierno venezolano «necesita enfocarse en solucionar sus crecientes problemas económicos y sociales, no en hacer absurdas acusaciones contra Estados Unidos».
Maduro acusa a la oposición de fomentar las protestas con apoyo de Estados Unidos -el principal cliente del petróleo venezolano- en el marco de fuertes tensiones que han resultado en la expulsión de ocho diplomáticos estadounidenses de Caracas en el último año. Ambos gobiernos retiraron a sus embajadores en 2010. – Marcha oficialista –

