Por dos fechas en fila los Marlins tuvieron que presenciar el cruel espectáculo de verse tendidos en el terreno de Atlanta. Así que para variar cambiaron de posición en el regreso a casa y le clavaron un puñal en la novena entrada a Washington. Cortesía de Marcell Ozuna.
El jardinero dominicano continuó su tórrido paso ofensivo y con un doble entre center y left en el último turno impulsó el lunes en la noche la carrera decisiva para que los peces dejaran al campo 8-7 a los Nacionales, después de haber estado seis anotaciones debajo en la pizarra.
«Digan lo que digan, borrar una desventaja de seis y sumar una victoria dice mucho del carácter de este equipo», comentó Ozuna, quien llegó a 50 impulsadas y batea para .327. «Con las bases llenas, sabía que me iban a tirar rectas, y aproveché la mía para hacerle un swing corto y duro. Aquí cada cual hace lo suyo».
Lo suyo puede decir el cuadrangular número 18 de Justin Bour en la temporada y el tercero de su carrera con las bases llenas -los tres han sido en junio y han nivelado marcadores- para igualar el choque a seis carreras en el tercer episodio.
O puede ser el palo de vuelta entera, también el 18, de Giancarlo Stanton en la séptima para empatar a siete rayitas un choque que en el quinto los visitantes habían vuelto a poner de su parte.
«Sin duda, estamos viviendo días muy buenos desde el punto ofensivo», apuntó Bour, quien no se ha visto oxidado tras su estancia en la lista de inhabilitados por problemas en un tobillo. «Se siente una energía positiva en el club. Ciertamente, hay cosas que deben mejorar, pero nada en el apartado del esfuerzo».

