BEIRUT, 21 Jun 2012 (AFP) – Más de 15.000 personas, mayoritariamente civiles, murieron en Siria desde el inicio de la rebelión contra el régimen de Bashar al Asad, a mediados de marzo del año pasado, anunció este jueves el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).
Al menos 10.480 civiles, 3.716 soldados y 830 desertores murieron por la represión y los combates. El OSDH considera civiles a los hombres armados que luchan contra el régimen.
«Si la comunidad internacional mantiene su silencio y se limita a observar la situación, se siga derramando sangre en Siria», dijo Rami Abdel Rahman, presidente del OSDH.
«La violencia se incrementó en los dos últimos meses y la situación está empeorando», advirtió.

