Articulistas Opinión

Mejor maestro, el tiempo

Mejor maestro, el tiempo

Ramón Rodríguez

En estos tiempos sentimos la necesidad de reflexionar sobre nuestros errores, así como de nuestros proyectos. Pienso que la mayor reflexión debe hacerse sobre el futuro de esta patria, que se debate entre algunos políticos irresponsables que sólo piensan en acumular riquezas y un puñado de mujeres y hombres que todavía valoran la sangre derramada en las batallas del 19 y 30 de marzo, El Memiso, Santomé , Cambronal, Sabana Larga y otras épicas jornadas de lucha que salvaron nuestra lengua y hábitos cristianos.

El mejor maestro siempre lo será el tiempo, pero hay acciones moralizantes que deben llevarse a cabo antes de que el tiempo nos saque balance. Duele admitir que vivimos en una sociedad de zombis, donde una gran cantidad de jóvenes, sólo tienen como única preocupación: conseguir drogas y alcohol. Es un mal social que no lo ha inventado ningún gobierno, pero es una realidad insoslayable, que unidos debemos enfrentar para disminuir los niveles de violencia y delincuencia.

Aunque ya muy pocos les cantan a las escuelas, como lo hizo el poeta, Ramón Emilio Jiménez, la Escuela que forjaron Salomé Ureña y Ercilia Pepín, sigue siendo nuestro ‘’ campamento de guerra’’, nuestro baluarte para formar mejores ciudadanos en valores.

El mejor maestro, el tiempo. Es innegable. Los dominicanos valoramos el gran esfuerzo que realiza el primer mandatario, Luis Abinader y algunos colaboradores que lo han interpretado fielmente. Sin embargo, su gran desventaja para impulsar esta patria de Manolo Aurelio Tavárez Justo, es la actitud altanera que mantienen algunos altos y medios funcionarios de su gobierno, que se niegan a responder llamadas y hacer cumplir sus disposiciones.

El tiempo, como buen maestro, enseñó al doctor Peña Gómez, Jacobo Majluta y a Jorge Blanco el sentido de la unidad, y trata de enseñar al presidente Hipólito Mejía que todo lo que se piensa no se dice.

Por: Ramón Rodríguez
centrodeidiomaswashington@gmail.com>

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación