FARGO, Dakota del Norte, Estados Unidos, AP.- Miles de residentes abandonaron Fargo el viernes y los que se quedaron rezaron para que los kilómetros de sacos de arena que colocaron sobre los diques del río Rojo fueran suficientes para contener la mayor amenaza de inundación que ha tenido la principal ciudad del estado.
La difícil decisión de marcharse o quedarse fue tomada ante una crecida que se espera alcance su mayor punto el sábado por la noche, cuando el nivel del helado río llegue a 13,1 metros (43 pies) y supere por 90 centímetros (tres pies) la mayor marca alcanzada hace 112 años.
En su intento por evitar una falla de conducción como la que sucedió al huracán Katrina, el presidente Barack Obama aseguró al país que seguía de cerca la situación y empeñaba los esfuerzos del gobierno para prevenir un desastre.
En medio de una crisis económica que exige nuestra atención constante, las fuerzas de la naturaleza también pueden intervenir en formas que generan otras crisis a las cuales debemos responder con urgencia, dijo el mandatario en su discurso semanal por radio e internet. Con apenas dos meses en el cargo, Obama y su equipo sin duda tienen presente la respuesta fallida del gobierno de George W. Bush al huracán Katrina en agosto de 2005, que devastó la costa del Golfo de México.
La popularidad de Bush sufrió una caída brusca, y desde entonces el huracán es considerado un símbolo de la incompetencia federal.
La ciudad enfrenta el riesgo de una catástrofe ante una posible caída de los diques debido a que, incluso después de que la crecida llegue a su punto máximo, el agua comenzaría a descender hasta el miércoles. Los diques fueron elevados principalmente por voluntarios.
Unos 1.700 miembros de la Guardia Nacional acudieron a la zona y en medio de frío intenso inspeccionaron los diques en busca de fugas o puntos débiles, mientras los habitantes apilaban sacos de arena sobre 19 kilómetros (12 millas) de diques cubiertos de nieve.
El viernes el río subió a 13 metros (40,32 pies), más de 7 metros (22 pies) por encima del nivel de inundación, y supera la marca de 12,22 metros (40,1 pies) establecida el 7 de abril de 1897.
El alcalde de Fargo Dennis Walaker, expresó cautelosamente su esperanza de que el río pueda permanecer debajo de los 13,1 metros (43 pies), en el límite de los diques. Walaker dijo que no había suficiente tiempo para elevar aún más las barreras.

