Santo Domingo.– En plena Semana Santa, cuando aumenta significativamente el consumo de bebidas alcohólicas en playas, ríos y reuniones familiares, especialistas de la salud advierten que estos excesos no solo pasan factura inmediata, sino que también aceleran el envejecimiento del organismo.
La doctora Emely Rodríguez, especialista en medicina estética de la clínica Nutrihealth, alertó que el abuso del alcohol incide directamente en el deterioro físico, al activar procesos metabólicos que afectan la piel y órganos vitales.
Según explicó, el consumo excesivo de alcohol acelera la glicación, un fenómeno que deteriora proteínas esenciales del cuerpo, lo que se traduce en envejecimiento prematuro, especialmente visible en la piel.
“Muchas personas asocian la glicación únicamente con el consumo de azúcar, pero el alcohol en exceso también la provoca de manera significativa, afectando órganos vitales como el hígado y deteriorando visiblemente la piel”, advirtió Rodríguez.

En ese sentido, la especialista subrayó que, contrario a ciertas creencias populares, el alcohol no aporta beneficios al organismo cuando se consume en exceso. Por el contrario, puede agravar afecciones cutáneas como el acné y la rosácea, aumentando la inflamación y el daño en la piel.
Durante el asueto, miles de dominicanos se movilizan hacia distintos puntos turísticos del país, lo que incrementa la exposición prolongada al sol y el consumo de bebidas alcohólicas, una combinación que, según la experta, resulta especialmente perjudicial si no se toman medidas preventivas.
Puedes leer: ¿Por qué no se «come carne» en Viernes Santo? ¿Mito o tradición?
Recomendaciones
Entre las principales recomendaciones, destacó la importancia de mantener una adecuada hidratación, usar protector solar de forma constante, evitar la exposición directa al sol por largos períodos y moderar la ingesta de alcohol.
Asimismo, llamó a tener precaución con bebidas cítricas o azucaradas bajo el sol, como el jugo de limón, ya que pueden provocar reacciones adversas en la piel si no se manejan correctamente.
Rodríguez también insistió en la necesidad de mantener hábitos saludables durante estos días, evitando excesos alimenticios, optando por ropa fresca y, sobre todo, absteniéndose de consumir alcohol si se va a conducir.

«Todo exceso es perjudicial. La calidad de vida que llevamos se refleja directamente en nuestro organismo y en nuestro aspecto físico. El envejecimiento no solo depende del tiempo, sino de cómo vivimos», sostuvo.
La especialista agregó que factores como el estrés, el descanso, la alimentación, la hidratación, la actividad física y hábitos como fumar o beber inciden directamente en cómo envejece una persona.
Finalmente, hizo un llamado a la conciencia de la población para vivir una Semana Santa con moderación y responsabilidad.
“Disfrutar con moderación puede marcar la diferencia entre unas vacaciones seguras y consecuencias irreversibles para la salud”, concluyó.

