Falleció ayer el general retirado y constitucionalista Lorenzo Sención Silverio, quien junto al coronel Francisco Alberto Caamaño enfrentó a tropas invasoras estadounidenses (1965) y a fuerzas militares dominicanas que se oponían al retorno al poder del derrocado presidente constitucional, profesor Juan Bosch.
Sus restos serán expuestos a partir de las 3:00 de la tarde en la Funeraria Blandino de la avenida Abraham Lincoln, en la capital, y sepultados mañana, jueves (3:30), en el cementerio Puerta del Cielo.
El exmilitar constitucionalista Andrés Fortunato lo definió como un hombre honesto, que puso su vida a disposición de los mejores intereses del pueblo dominicano.
«Lorenzo es para los constitucionalistas un icono y debe serlo para los militares activos dominicanos, ya que fue un hombre honorable, recto, capaz, honesto y disciplinado», dijo Fortunato.
Sención Silverio, quien nació en Imbert, Puerto Plata, también participó, junto a Caamaño, en los combates del Hotel Matún, en la ciudad de Santiago, donde un grupo de constitucionalistas militares y civiles fue atacado por tropas del Ejército Nacional.
El militar narró en una oportunidad, que en dicho ataque, ocurrido el 19 de diciembre de 1965, murieron muchos de los atacantes, por disparos de los constitucionalistas.
Sención Silverio escribió varias obras sobre los hechos ocurridos tras la caída de Bosch, quien fue derrocado a los siete meses de gobierno, por un golpe de Estado perpetrado por militares dominicanos, apoyados por Estados Unidos y la Iglesia católica y el poder económico.
Un Apunte
Leal
Sención fue leal a los ideales del Profesor Juan Bosch y desempeñó funciones de asesoría en asunto de seguridad en el PLD y con estrecho vínculo con dirigentes de esa organización y sus miembros fundadores.
Se destacó como parte del grupo de oficiales encabezados por el coronel Rafael Fernández Domínguez, considerado el principal líder militar de la revuelta abrileña en la que luego murió bajo el fuego de tropas norteamericanas en la cercanía del Palacio Nacional cuando la contienda tenía poco tiempo de haber comenzado.
Perteneció a la primera promoción de cadetes de la academia Batalla de las Carreras cuando el país se encontraba bajo la férrea dictadura de Trujillo.

