BEIRUT, 20 Jun 2012 (AFP) – Al menos 20 soldados sirios murieron este miércoles en la región de Lattaquié (noroeste), en su mayoría en combates con los rebeldes, indicó el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).
Estas bajas hacen llegar a 39 el número de personas muertas el miércoles en Siria, de las cuales 28 son soldados, seis rebeldes y cinco civiles.
La «mayoría de los 20 soldados» murieron en combates durante la noche, los que dejaron también decenas de heridos en las filas del ejército, indicó a la AFP Rami Abdel Raman, presidente del OSDH.
También dio cuenta de la muerte de cinco rebeldes en los combates que tuvieron lugar en la región de la «montaña de los kurdos».
En el mismo sector, hubo soldados que murieron en ataques rebeldes «contra dos edificios utilizados por las tropas gubernamentales para lanzar disparos de mortero contra las montañas de los kurdos», según dijo.
Los rebeldes capturaron a soldados y a un oficial y también se apoderaron de armas», precisó el presidente de la OSDH.
En otros lugares en Siria, cinco soldados murieron en la explosión de un coche bomba en un retén en Sermin (Idlib, noroeste), y tres otros perecieron en combates en la provincia de Hama, en Karnaz, violentamente bombardeada por el ejército.
Cerca de Damasco, un religioso chiita fue asesinado por hombres armados en la región de Sayidé Zainab, centro de peregrinación chiita en Siria donde se encuentra el mausoleo de una nieta de Mahoma.
Siempre en la provincia de Damasco, un civil murió por disparos de las fuerzas gubernamentales en Harasta, donde también pereció un oficial rebelde, debido a las heridas que sufrió en una tentativa de asesinato.
En Damasco mismo, en el barrio de Tadamon, se produjeron enfrentamientos entre fuerzas regulares y grupos rebeldes. Incidentes de este tipo se han multiuplicado en las últimas semanas en la capital ultra controlada por el régimen del presidente Bashar al Asad.
Un civil murió también en la ciudad de Deir Ezzor (este) por disparos de un francotirador. En la provincia de Hama (centro), una pareja murió en los bombardeos contra Latamné.
El martes, las violencias habían dejado 62 muertos, de los 31 civiles, 27 soldados y cuatro rebeldes.
A pesar de la escalada de violencia que llevó a las suspensión de sus operaciones, los observadores de la ONU permanecerán en Siria, según un responsable de la organización.

