FILADELFIA (AP) — La cifra de muertes por el descarrilamiento de un tren de Amtrak en Filadelfia aumentó el jueves a ocho personas al localizarse otro cadáver dentro de los restos de un vagón destrozado. En tanto, el abogado del ingeniero que tripulaba el tren dijo que su cliente no recuerda el accidente y que no estaba usando su teléfono celular cuando sucedió.
Dijo que tampoco había consumido drogas ni alcohol. Un perro entrenado para localizar cadáveres encontró el octavo cuerpo entre los restos del primer vagón el jueves por la mañana, casi 36 horas después de ocurrido el desastre, dijo el comisionado de Bomberos Derrick Sawyer.
Las autoridades creen que ya se ha localizado a los 243 pasajeros y tripulantes que iban a bordo del tren, dijo el alcalde de Filadelfia, Michael Nutter. Amtrak informó que un servicio limitado de tren entre Filadelfia y Nueva York se reanudará el lunes y el servicio completo el martes.
Los investigadores federales concluyeron que el tren de Amtrak corría por la ciudad a 170 kph (106 mph) por hora antes de descarrilar en una curva cerrada donde el límite de velocidad era de 80 kph (50 mph). El jefe de la investigación para la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte dijo el jueves que el tren aceleró durante un minuto completo antes de descarrilarse en la curva.
El miembro de la junta Robert Sumwalt dijo que una cámara montada en el frente del tren muestra que iba a 70 mph (112 kph) 65 segundos antes de que el video se fuera a negros.
A 16 segundos del descarrilamiento, el tren corría a 100 mph (160 kph), y alcanzó las 106 mph justo antes de entrar a la sección de 50 mph. Los investigadores dijeron no saber con certeza por qué el tren aceleró. Sumwalt dijo que los registros de inspección no detallan anormalidades en las vías, señales o el convoy. Agregó que el maquinista Brandon Bostian, de 32 años, acordó hablar con los investigadores de la junta en los próximos días.
El abogado de Bostian, Robert Goggin, dijo a la cadena ABC que su cliente, residente en Nueva York, sufrió conmoción por el choque del martes y se le aplicaron 16 suturas por una herida en la cabeza, además de otras en la pierna. “Recuerda cuando entró en la curva.
Recuerda haber intentado reducir la velocidad y a partir de allí quedó inconsciente”, dijo, pero afirmó que no recuerda que ocurriera algo fuera de lo normal ni haber aplicado el freno de emergencia, aunque los investigadores dicen que éste se usó.
El abogado agregó que lo último que recuerda el conductor fue buscar su bolso, sacar su teléfono celular y llamar al 911 para pedir ayuda. Dijo que el teléfono de su cliente estaba en un bolso, como lo exigen las reglas. “Como resultado de la conmoción no recuerda nada de lo sucedido”, dijo Goggin, quien dijo creer que el ingeniero recuperará la memoria en los próximos días.
El abogado dijo que su cliente coopera ampliamente con la policía e inmediatamente aceptó ser sometido a una prueba para determinar si había consumido drogas o alcohol. El miércoles la policía dijo el conductor se negó a dar una declaración.
El conductor aplicó los frenos de emergencia momentos antes del accidente, pero redujo la velocidad a solo 163 kilómetros (102 millas) por hora en el momento en que la caja negra de la locomotora dejó de registrar datos, según Sumwalt.
El alcalde dijo que el conductor fue claramente “irresponsable y temerario”. “Parte de la investigación debe ser qué estaba haciendo el conductor”, afirmó. “¿Por qué corría a esa velocidad?” Más de 200 personas a bordo del tren de Washington a Nueva York resultaron heridas en el descarrilamiento, que ocurrió en un vecindario industrial deteriorado cerca del río Delaware poco antes de las 9:30 p.m. del martes.
Los pasajeros se descolgaron desde las ventanillas de los vagones volcados y averiados en medio de la oscuridad y emergieron mareados y ensangrentados, muchos de ellos con fracturas y quemaduras. Fue el accidente ferroviario más grave en la nación en casi seis años.
El jueves no había servicio de Amtrak entre Washington y Nueva York. Pese a las presiones del Congreso y reguladores de seguridad, Amtrak no había instalado en esa sección de las vías el sistema Control Positivo del Tren (Positive Train Control), una tecnología que usa GPS, radio inalámbrica y computadoras para impedir que los trenes sobrepasen la velocidad límite.
La mayor parte del corredor nordeste de Amtrak está equipada con el sistema. “Con base en lo que sabemos en este momento, creemos que si el sistema hubiese sido instalado en esta sección de las vías, este accidente no habría ocurrido”, afirmó Sumwalt.
Los muertos en el accidente incluyeron un empleado de The Associated Press.

