Parientes y amigos de Juan Carlos Carrasco Jiménez, acusado de asesinar al segundo teniente de la Policía, Alejandro Amparo de la Cruz, el martes pasado en Andrés, Boca Chica, desligaron del crimen al joven porque ese día y a la hora que lo asesinaron estaba en su trabajo.
Julio Carrasco Matos, Bonifacio Franco Amador, y Pancracio Sosa Pérez, padre, propietario del negocio donde labora Juan Carlos, y secretario general del sindicato de trabajadores de la playa, afirma que el joven trabajó hasta las 10:00 de la noche y durmió en la casa de su patrón.
Ayer, se le conoció a Carrasco Jiménez medida de coerción, a quien se le impuso un año de prisión en la cárcel de Najayo, por estar involucrado en la muerte de Amparo de la Cruz, de 45 años, ultimado de varios balazos por desconocidos que lo despojaron de su arma de reglamento, una pistola calibre nueve milímetros, y su motocicleta Suzuki AX100, azul.
El oficial residía en la calle Respaldo Caracol, del sector Monte Adentro, en La Caleta.
El joven fue apresado el pasado viernes a las 9:30 de la noche en una cafetería, en Boca Chica, junto a otras personas.
Franco Amador, propietario de la cafetería Don Amando, donde labora Carrasco Jiménez, explicó que éste trabajaba cuando esa noche llegó la información a su negocio del crimen del oficial, y que su empleado salió con él a las 11:00 y durmió en su casa, para evita ser detenido por la redada que realizó la Policía en Boca Chica.
Estamos dispuestos a ir atestiguar a favor de Carrasco Jiménez, porque él nada tiene que ver con el crimen del teniente Amparo de la Cruz, quien era un oficial muy bueno, dijo Franco Amador.
Amparo de la Cruz fue asesinado luego de haber llevado al señor Carmelo Mercedes López a su casa, ubicada en el sector Los Rieles, en El Tanquecito, de Boca Chica, y a su regreso fue interceptado por los desconocidos que lo abatieron a tiros.
