Es significativo que el director de Autoridad Portuaria Dominicana (Apordom), Jean Luis Rodríguez, haya renunciado y eliminado supuestos beneficios ilegales que desde 2010 recibían sus antecesores en el cargo.
Los beneficios incluían, según el funcionario, una compensación de 50 mil pesos por cada participación en la reunión del Consejo de Administración y una tarjeta corporativa con límite de 150 mil pesos mensuales y 10 mil dólares para gastos personales, sin tener que reportar o dar cuenta del consumo.
Todavía fuera legal parece una barbaridad. Pero por más loable que sea su renuncia a las compensaciones que se otorgarían de manera irregular, debe saber que la decisión en sí es insuficiente. Si los supuestos beneficios son ilícitos, o sea en violación de las leyes, Rodríguez tiene que proceder contra los que se apropiaron de los recursos públicos.