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No más palabras

No más palabras

Luis Pérez Casanova

Sobre el caso Odebrecht todo está dicho. Pero si algo había en el aire, el exfiscal del Distrito Nacional y presidente de Alianza País, Guillermo Moreno, se ha ocupado de documentar con lujo de detalles en su “Brevísima crónica de la impunidad y la corrupción” la manipulación de la investigación de la Procuraduría General de la República para encubrir sospechosos tanto de los sobornos como de lo que es peor: los sobrecostos de las obras ejecutadas por la compañía brasileña.

Los sobornos que pagó la compañía podría ser lo de menos frente a las criminales sobrevaluaciones. La diferencia entre el presupuesto inicial y el costo final de algunas construcciones es tan alarmante que se impone una investigación más acabada. Las coimas no fueron, por demás, la simple comisión que se conocía, sino resultado de elevación del precio de los proyectos.

Moreno cita que el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación estableció que la mayoría de los incrementos presupuestales fueron hechos por extensiones de plazos, obras adicionales y alteraciones de ingeniería que no pasaron por concursos públicos.

No obstante las construcciones se mantuvieron en manos de Odebrecht y sus socios en violación de las leyes. Las evaluaciones de 10 proyectos ejecutados por la empresa brasileña arrojan incrementos nada menos que por 1,229 millones de dólares, en tanto solo se juzga a seis personas, por cierto muy bien seleccionadas por los sobornos de 92 millones. ¡Válgame Dios!.

Claros ejemplos del proceso se advierten en el acueducto de la Línea Noroeste, contratado por 161,761,441 millones de dólares en la gestión del presidente Hipólito Mejía. Esa obra, que el director del Inapa, Roberto Rodríguez, dijo que la avanzó en un 95%, fue concluida por el Gobierno que se inició a partir de 2004 a un costo de 251,687,380 millones de dólares por dos adendas que se le hicieron. Ironía de la vida. El único imputado por el escándalo fue Rodríguez.

La hidroeléctrica de Pinalito fue contratada por 225 millones de dólares también en la administración de Hipólito, pero la ejecución se realizó a partir de 2004 y se concluyó por 594,801,548. Pese al incremento de un 164% no se encontraron irregularidades en la investigación.

Otra idea de las omisiones y aparente encubrimiento la representan los préstamos. En la gestión de Andrés Bautista como presidente del Senado se aprobaron dos, de los cuales él votó en contra de uno; durante las gestiones peledeístas se sancionaron 30 contratos. Sin embargo, en el expediente solo están Bautista y el exsenador Tommy Galán, que presidía la comisión de finanzas de la cámara desde 2006 hasta agosto de 2020. ¿Más palabras? Si es que sirve de algo.

Por: Luis Pérez Casanova

l.casanova@elnacional.com.do

El Nacional

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