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Noticias falsas

Noticias falsas

Susi Pola

Estamos en tiempos difíciles en que, nuestra cotidianidad es invadida por falsas noticias que alteran, agitan, confunden, tergiversan, establecen falsedades y difaman, por hacerla corta. Un tiempo de “plataformas digitales” que, además de permitirse ganancias considerables, producen desigualdades e injusticias, siempre a partir de la máxima de “estar todos y todas conectados”, como una panacea.

Y hemos llegado a conocer nuevas palabras para describir el crimen: “fake news”, (noticias fabricadas), y “hoax”, o “bulo”, (falsedad articulada), todo de manera deliberada para que la noticia, originariamente seudoperiodística, tenga como objetivo desinformar deliberadamente a un público específico, nosotros/as, y con un fin determinado.

Todos los términos arriba citados refieren a engaños masivos electrónicos, generalmente por internet, un medio sin el cual ya no podemos vivir que pueden llegar a ser muy destructivos. Y eso, dependerá de nosotros porque, hoy por hoy, hay que ir sabiendo que no podemos creer todo lo que se dice, ni tampoco, y mucho menos, en todas las personas que lo dicen.

Es que, algunos líderes y personajes mediáticos, -más de lo deseable-, ya sea porque ejercen tareas periodísticas o porque se les denomina “influencers”, influyentes, en referencia a personas con capacidad de influir a través de cualquier tipo de red social, principalmente, difunden este tipo de informaciones falsas, muy a menudo sensacionalistas, diseminadas bajo la apariencia de noticias.

Así que, no caigamos en esa costumbre de repetir todo lo que vemos y oímos sin cerciorarnos de su veracidad, so pena de caer en la difamación más vil que es muchas veces de difícil demostración pero que es real y destructiva.

La bienvenida a un mundo de populismo, con un avance irracional de la ultra y conservadora derecha que trae de la mano el nacionalismo extremo, el individualismo, la xenofobia, la homofobia, etc., para nuestro desconcierto y posterior manipulación, si nos dejamos.

No caigamos, entonces, en la trampa y aprendamos que hay muchas maneras de identificar esas mal intencionadas informaciones, partiendo siempre de nuestra propia conciencia y conocimiento. (Se acusa a personas cuando no se pueden vencer actuaciones intachables, como, por ejemplo, a las y los periodistas nacionales recientemente señalados, con trayectorias reconocidas y probadas de muchos años).

Por favor, analice quién y cómo publica y contraste la noticia; observe con atención la URL, localizador de recursos uniforme, por sus siglas en inglés; compruebe fechas; observe imágenes buscando si fueron manipuladas, y por favor, no sea tan inocente, que hay datos con demasiada evidencia de falsos.