El pasado fin de semana, al salir de la boda de un gran amigo, mi esposa y yo nos topamos de frente con la turba que vandalizó nuestra Zona Colonial. Nos inundaron una mezcla de sentimientos, entre sorpresa e indignación, y dentro de los pensamientos que me cruzaron por la cabeza estuvieron: ¿Qué dirán los turistas de esto?, ¿Cómo podrán dormir los residentes de la zona?,esto definitivamente no es un ambiente seguro para los niños, y hasta para los dominicanos que buscan recrearse en la zona.
Nuestra Zona Colonial es un tesoro histórico que merece ser cuidado y preservado. Este lugar fue el punto de partida de la conquista y colonización del Nuevo Mundo, y alberga monumentos, calles peatonales y edificaciones que cuentan con siglos de historia. Cuidar este patrimonio es esencial para mantener viva la memoria de nuestros antepasados y comprender nuestro legado. Además, la Ciudad Colonial atrae a turistas de todo el mundo, generando ingresos y empleo.
La conservación de este sitio no solo es un acto de respeto hacia nuestra historia, sino también una inversión en el futuro económico y cultural de la ciudadde Santo Domingo.
Desde el 2017 he estado vinculado a proyectos en la Zona Colonial, primero como representante deSansSouci, Puerto de Santo Domingo, en el ClústerTurístico de Santo Domingo.También,trabajé junto a la Asociación de Comerciantes de la Calle El Conde dónde de la mano del productor de eventos RiccardoBardellino realizamos la actividad“El Conde Navideño” tanto en el año 2018 como en el año 2019, apoyados por la Alcaldía del Distrito Nacional, que, en ese entonces, se encontraba bajo la gestión del ahora ministro David Collado.
Como legislador hemos dado seguimiento constante a varios proyectos como las intervenciones de las calles y nos encontramos actualmente trabajando en el Proyecto de Ley de Destinos Turísticos Inteligentes, el cual beneficiará en gran medida a la Zona Colonial.
Además, como parte de la presentación de mi precandidatura a la alcaldía de Santo Domingo, varias de nuestras propuestas se encontraban dirigidas al mejoramiento del cuidado y orden de este espacio.
Lo que vivimos el pasado fin de semana, es, al igual que muchas otras problemáticas dominicanas, la manifestación de otras cuestiones subyacentes propias de nuestra sociedad. Esto nos demuestra el largo camino que nos queda por recorrer en materia educativa y cultural. Rogamos que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto, sobre todo en cuanto al consumo de sustancias en la vía pública y el control efectivo de disturbios. Sigamos velando por el mantenimiento del casco histórico más importante de América.
Por: Orlando Jorge Villegas
ojorge@jvmediagroup.com

