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Nuevo intento de Botello

Nuevo intento de Botello

Por más esfuerzos dirigidos a ocultar un objetivo a todas luces maligno y perjudicial en términos humanos y sociales, siempre la verdad aflora y queda en palpable evidencia, a pesar de que el propulsor o proponente pretenda encubrir el regalo envenado con el que trata inútilmente de atraer y confundir a la opinión pública y a los sectores sensatos del país.

Este aserto se aplica al dedillo, atando cabos y leyendo entre líneas para hurgar e identificar el ulterior propósito que subraye en el proyecto de ley del 30% de los Fondos de Pensiones reintroducido por el diputado Pedro Botello, quien no se cansa de tratar de llevar al país y a la economía a un despeñadero.

Una detenida lectura del texto presentado por Botello permite advertir de manera clara y precisa que su intención y la de otros legisladores de los compañeros de la Cámara de Diputados que él hace figurar como si secundaran su propuesta, es provocar el colapso en el actual y probado sistema de pensiones, que es una de las principales conquistas de la clase trabajadora dominicana, además de atentar contra la Ley de Seguridad Social que a 19 años de su creación ha jugado un papel fundamental, aunque puede ser objeto de reformas para mejoras y actualizaciones.

Para llegar a esa conclusión basta citar el considerando décimo segundo del mostrenco proyecto, en que se consigna lo siguiente: “Se hace necesario la elaboración de nuevos instrumentos en las estructuras jurídicas de la nación que propendan a su salvaguarda de forma inmediata y efectiva, sin ninguna discriminación, debiendo redoblarse los esfuerzos para incorporar mayor solidaridad a los sistemas de protección social y ampliar la protección de los derechos humanos de las personas afectadas y romper con las limitaciones y exclusiones que persisten, lo que afecta de forma directa e inhumana la calidad de vida y dignidad de estas personas”.

Aunque con una mal lograda retórico de ir en auxilio de los trabajadores suspendidos por los efectos de la pandemia de la covid-19 y de ahí la insistencia en el 30%, en ese artículo Botelllo desliza de manera velada, pero detectable para cualquier buen entendedor, su objetivo de que el actual sistema de pensiones sea sustituido por un “sistema de reparto” que es una engañifa y también una barbaridad desde cualquier óptica basada en el interés general.

El sistema de reparto no se sustenta, ha fracasado en todas partes, incluyendo en nuestro país y de aplicarse a los fondos de pensiones, como pretende Botello, esta conquista reivindicativa sería despojada por completo de su esencia filosófica y solidaria que le dio origen y que debe ser preservada.

El artículo 9 del proyecto tiene un preámbulo de carácter técnico-explicativo, al señalar que “el mecanismo legal y financiero a través del cual será cubierto íntegramente y de manera continua el desembolso del 30%, estará sustentado mediante la presentación de una propuesta de reforma integral y estructural ante la Comisión Bicameral del Congreso Nacional que estudia la reforma integral a la Ley 87-01 que crea el Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS).
Pero a seguidas continúa con esta perla: La “propuesta estará sustentada en la creación de un nuevo sistema de fondos de pensiones que reemplace el actual Sistema de Cuentas de Capitalización Individual, para el establecimiento de un sistema de reparto solidario de carácter social y público no lucrativo, en el que se establezcan las garantías explícita de tasas de reemplazo dignas y justas para los afiliados, bajo la administración de un órgano rector autónomo”.

Aunque su inocultable propósito es destruir la estructura legal vigente en materia de seguridad social, Botello contradice sus planteamientos al reconocer en el considerando octavo que “las AFP son sociedades financieras constituidas de acuerdo a las leyes del país, cuyo principal objetivo es administrar las cuentas personales de los trabajadores o extrabajadores y otorgarles una pensión cuando estos finalicen su vida laboral, ya sea por jubilación, invalidez, vejez o accidente laboral”.

Botello persiste en su esfuerzo de presentarse como un paladín de los más necesitados pero la realidad de sus intenciones, que no logró ocultar al elaborar el proyecto de ley, lo sitúan como un hombre comprometido con tratar de sepultar derechos y prerrogativas de la clase trabajadora.

Por. Yaneris Piantini Guzmán
PruebaPrueba2400@gmail.com

El Nacional

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