WASHINGTON (AP).- El presidente Barack Obama dijo el sábado que su gobierno describirá una nueva estrategia en los próximos días para gastar miles de millones de dólares del contribuyente en un plan contra la crisis económica, que tildó de devastadora.
Obama y sus asesores estudian la forma de estructurar los restantes 350.000 millones de dólares aprobados el año pasado por el Congreso para rescatar la industria financiera y evitar su colapso.
Obama advirtió que no hay medida alguna que por sí sola permita a su gobierno enmendar la economía, como quedó demostrado esta semana con la eliminación de miles de empleos por parte de los mayores conglomerados estadounidenses.
Ningún proyecto de ley, sin importar su amplitud, puede curar los males económicos, dijo Obama en su alocución semanal por radio e internet.
Por ello, y tal como estimulamos la creación de empleo, debemos asegurarnos que los mercados gozan de estabilidad, el crédito fluye y las familias pueden quedarse en sus casas.
Obama utilizó las sombrías noticias económicas para defender su programa de estímulo económico de 825.000 millones de dólares, y pidió a los legisladores que actúen con premura y audacia sin consideración de la política partidista, para encarar la devastadora crisis.
Al mismo tiempo, Obama encara un dilema ante las medidas proteccionistas que contiene el proyecto de ley, y que podrían desatar una guerra comercial. Empero, oponerse al concepto compre estadounidense podría indignar a sus partidarios, especialmente los sindicatos. Obama y sus ayudantes pasaron las primeras dos semanas dedicados a los problemas económicos del país.
Los últimos tres meses del año pasado vieron la contracción más aguda de la economía en un cuarto de siglo. El Producto Interno Bruto se contrajo al ritmo anual del 3,8%, anunciaron el viernes los economistas del gobierno; la cifra podría llegar al 5% o más en el presente trimestre. El secretario del Tesoro Timothy Geithner se reunió con los asesores presidenciales en los últimos días para revisar un plan que enmiende el programa de rescate de 700.000 millones de dólares, la mitad de cuyos fondos fueron ya utilizados. Geithner dijo con anterioridad que el gobierno considera la posibilidad de crear un mal banco federal que adquiera los activos morosos de las instituciones crediticias, aunque algunos funcionarios sostienen ahora que la alternativa es inviable debido a su abultado costo potencial.
Muchas de las medidas consideradas podrían costar al contribuyente centenares de miles de millones de dólares por encima de los 700.000 millones originalmente destinados al plan.
Y los ayudantes de la Casa Blanca no descartaron la posibilidad de que Obama tenga que terminar pidiendo otro billón de dólares para rescatar a los bancos.
Aunque Obama no mencionó el sábado los pormenores de su plan, lo describió en líneas muy generales. Dentro de poco, mi secretario del Tesoro Tim Geithner anunciará una nueva estrategia para revivir nuestro sistema financiero, que permita a las empresas y familias obtener créditos, dijo Obama. Ayudaremos a abaratar las hipotecas y a girar créditos a las pequeñas empresas para que puedan crear empleos. Nos aseguraremos que los directores generales no usan fondos que deberían ser utilizados en fomentar la recuperación. E insistiremos en una transparencia sin precedentes, rigurosa supervisión y claras responsabilidades para que los contribuyentes sepan cómo es gastado su dinero y si obtiene los resultados deseados.

