SANTIAGO. El arzobispo Ramón Benito de la Rosa Carpio censuró ayer los linchamientos de perseguidos que se han producido en algunos lugares del país y los atribuyó a un vacío de la Justicia y por pobre actuación de la Policía.
Dijo que nadie tiene derecho a quitarle la vida a otra persona aunque se quiera señalar que haya cometido algún tipo de delito, por lo que quienes han participado de golpeaduras que han provocado la muerte de un ser humano debe confesarse y admitir haber participado de una acción condenada por Dios.
De la Rosa Carpio se refirió al caso del linchamiento de Franklyn Domínguez Torres, de 22 años, herido de bala por una patrulla policial y al que moradores de Biojol propinaron golpes, lo que le provocó la muerte
Dijo que estos casos tienen que ser una reflexión para que los jueces, Policía y fiscales vean lo que acontece cuando no se aplica la justicia debidamente.
Hablando anoche en su programa de televisión que conduce junto a Apolinar Ramos, por el canal 55, el prelado hizo un llamado para que se produzcan las modificaciones necesarias de los códigos procesal penal y del menor con lo que se da mayor fortaleza para la actuación contra el delito.

