HAB104. LA HABANA (CUBA), 05/02/2014.- El segundo jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y su jefe negociador, Luciano Marín Arango, alias "Iván Márquez", lee una declaración hoy, miércoles 5 de febrero de 2014, en el Palacio de Convenciones en La Habana (Cuba). Las FARC afirmaron hoy que el expresidente colombiano Álvaro Uribe "está detrás" del supuesto caso de espionaje a los negociadores del Gobierno en los diálogos de paz y aseguraron que los delegados de la guerrilla también han sido espiados. "Claro, Álvaro Uribe está detrás de todo eso. No se les olvide que Álvaro Uribe es el enemigo público número uno de la paz en Colombia", dijo Márquez. EFE/Ernesto Mastrascusa
WASHINGTON, 20 Ene 2016 (AFP) – El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, calificó este martes como «positivo» un acuerdo que faculta a la ONU la verificación del desarme de la guerrilla y el cese del fuego bilateral en Colombia.
«Positivo anuncio #Colombia y FARC de crear mecanismo verificación cese al fuego y abandono d armas @ONU_es y CELAC», escribió Almagro en la red Twitter.
El gobierno colombiano y las FARC anunciaron en La Habana, sede de las negociaciones desde 2013, que delegados oficiales, del grupo rebelde y de Naciones Unidas conformarán una comisión tripartita responsable de revisar y verificar los acuerdos sobre ambos puntos, los últimos en discusión antes de un pacto final previsto para los próximos meses.
El componente internacional de observación estará compuesto por observadores de países miembros de la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), señala el texto leído acordado por Bogotá y el grupo guerrillero en la capital cubana.
Las FARC y el gobierno colombiano han cerrado cuatro de los seis puntos de la negociación: problema agrario (origen del enfrentamiento), cultivo y tráfico de drogas ilegales, reparación de las víctimas y participación política de los guerrilleros una vez que depongan las armas.
Quedan por definir el fin del conflicto -que incluye el desarme de la guerrilla- y la implementación y refrendación de los convenios.
El conflicto colombiano, que comenzó como una sublevación campesina hace más de medio siglo, deja unos 220.000 muertos y seis millones de desplazados.
