Si los jueces que conocen el caso Odebrecht se respetan y actúan con la independencia en sus decisiones que ha reiterado el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina, los imputados por los sobornos de la empresa tendrán que ser absueltos por insuficiencia de pruebas.
Antes que presentar hechos concretos los testigos brasileños del ministerio público, que bajo presiones han tenido que comparecer a las audiencias, además de limitarse a superficialidades en sus señalamientos, han entrado en deplorables omisiones. Pera colmo, en el curso del proceso ha habido declaraciones que sí cuestionan la seriedad de la investigación y comprometen a la Procuraduría General de la República con el encubrimiento de legisladores y funcionarios públicos.
Mauricio Dantas Bezerra, el que primero expuso y que como abogado firmó el acuerdo de lenidad, declaró que Odebrecht había efectuado pagos no contabilizados a las empresas Lashan Corporation, Newport Consulting y Conamsa, relacionadas con el empresario Ángel Rondón y el abogado Conrado Pittaluga.
Pero resulta que los propios testigos habían identificado a Rondón como representante comercial de la compañía, por lo que se le pagaba por sus servicios, y como destinatario al menos Dantas Bezerra solo mencionó al exministro de Obras Públicas, Víctor Díaz Rúa.
Además de no ofrecer detalles sobre el curso de los pagos, derrumba el testimonio que otro testigo brasileño, Marcelo Hofke, quien dirigió la constructora en el país, dijera que desconocía los sobornos.
Los testigos, como si hubieran suscrito un pacto de silencio o se rigieran por la omertá, no quieren hablar. No es posible que desconozcan el proceso de aquí cuando gracias a sus delaciones, en Brasil y Perú han caído presidentes y expresidentes.
El ex procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, dijo al anunciar el expediente que más de 50 profesionales experimentados en materia de corrupción consumieron más de 130 mil horas durante varios meses para documentar los hallazgos. Pero resulta que ese selecto personal no pudo dar con los legisladores y funcionarios que según Dantas Bezerra estaban entre los beneficiados de los sobornos de Odebrecht, pero tampoco con los casos detectados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación.
En la audiencia lo que va camino de confirmarse es la observación de la hoy procuradora general de la República, Miriam Germán, de que con las pruebas que sustentan el expediente ningún juez que se respete condenaría a los encartados.
Además de no concebirse que los seis seleccionados fueran los únicos, en todo caso, de los beneficiados con los escandalosos sobornos de Odebrecht.
Por: Luis Pérez Casanova
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