MONTEVIDEO, (AFP) – Dieciocho países americanos reunidos durante dos días en Montevideo acordaron trabajar para que más países de la región ratifiquen la Convención americana sobre derechos humanos y abrir sus encuentros a la participación de países como observadores, indicó el miércoles el canciller uruguayo, Luis Almagro.
«Hay un mandato claro a un grupo para que trabaje en los temas de universalización de la convención», también llamada Pacto de San José de Costa Rica, suscrita en 1969, dijo a periodistas Almagro, anfitrión del encuentro. «Hay muchos países que todavía no son parte, no solamente Estados Unidos y Canadá, sino seis o siete países del Caribe que tienen un sistema jurídico que no es completamente compatible con la convención.
Tenemos que encontrar puntos de encuentro para hacer posible esa ratificación de la convención», explicó.
En ese sentido, los países firmaron una carta dirigida al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, en la que le piden que el organismo elabore estudios sobre la situación de los procesos de firma, adhesión o ratificación de todos los países que todavía no son parte de la convención y sobre las posibilidades de compatibilizar las normas que regulan el actual Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH) con las instituciones de derecho anglosajón que tienen los países del Caribe.
En el encuentro se dio seguimiento a los avances y compromisos asumidos por los países durante las dos conferencias anteriores, celebradas el año pasado en Guayaquil (Ecuador) y Cochabamba (Bolivia), sobre las reformas para fortalecer el SIDH, pero también se siguió analizando la conveniencia de que la sede de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) esté ubicada en un país miembro de la convención, en vez de en Washington.
Sobre este tema, se acordó profundizar el estudio de un eventual traslado de la sede, en un informe que «debe incluir nuevas variables, aparte de las presupuestales, como ser temas burocráticos, temas políticos y financieros que puedan resultar de efectos colaterales de un posible traslado», explicó Almagro. La denominada Declaración de Montevideo también pide a los estados parte de la convención que expresen su interés en hospedar de forma permanente a la CIDH.
Además, resolvió conformar un grupo de trabajo «que identifique y recomiende una nueva institucionalidad para el actual esquema de Relatorías de la CIDH», sistema que ha sido cuestionado sobre todo por Ecuador, por las diferencias de presupuesto entre las distintas relatorías. La CIDH tiene relatorías en Derechos de la Mujer, Trabajadores Migratorios, Derechos de los Pueblos Indígenas, Derechos de las Personas privadas de libertad, Derechos de los Afrosdescendientes y contra la discriminación racial, Derechos de la Niñez, y para la Libertad de Expresión. Además, tiene unidades de Defensores de Derechos Humanos, de Derechos de LGBT y de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
La próxima conferencia será en Haití en los próximos meses, previo a la reunión de la asamblea general de la OEA en Paraguay, prevista para junio. De la conferencia participaron los 18 países firmantes de la convención: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Surinam y Uruguay. aic/du Uruguay-Latinoamérica-justicia-DDHH-OEA AFP

