El Reverendo Domingo Paulino Moya, Presidente del Movimiento Político Opinión Electoral 2012, propuso un pacto de civilidad basado en los valores y principios cristianos a todos los sectores de la sociedad dominicana, por entender que lo primero que debe comenzar a sanearse es el corazón de todos los ciudadanos del país que moral y políticamente se deteriora y que en ésta crisis de desvalores los hombres y mujeres que profesan la fe cristiana no están excepto.
El proponente de un voto por la paz, por ninguno, dijo que el llamado a votar sin marcar la boleta el 20 de mayo próximo busca habilitar un canal político-electoral que salvaguarde a los votantes cristianos y a todos los ciudadanos con edad electoral, cumplir con su deber y votar en las elecciones próximas y manifestar el disgusto con la clase política dominicana, por poner en riesgo el sentimiento y los valores cristianos con su violencia verbal, corrupción, falta de apego a la paz y a la convivencia del país, pues hacerse copartícipe de estas malas obras es actuar contra los sentimientos y principios divinos.
El vocero evangélico que también dirige el Foro Permanente por la paz política y social dominicana, dijo que es costumbre de los candidatos del PRD y PLD, acudir a actividades cristianas evangélicas para buscar votos y hacer promesas que nunca cumplen a este sector y lamentó que el purpurado pentecostal le haga el juego a estos políticos que cuando están en el poder no escuchan ni realizan lo prometido de mejorar la calidad de vida a estos hombres y mujeres de bien, también cree negativo dar el voto a los candidatos de los partidos emergentes, pues estos también no mencionan ni por aprecio o por miedo qué harían por las minorías cristianas de ganar las próximas elecciones.
Concluyó diciendo, que en vez de prestarle los escenarios donde se predica la palabra de Dios a Danilo Medina y a Hipólito Mejía, los líderes de los concilios y de las principales instituciones evangélicas más renombrada de la nación dominicana, debieran aperturar una mesa para conocer qué proponen estos candidatos presidenciales al sector cristiano evangélico y en base a esto hacerle también las propuestas de reivindicaciones sociales de lugar y firmar con ellos un compromiso de nación y así dignificar la postura política de las minorías cristianas que él viene defendiendo por muchos años y con ello lograr ser más respetados por la clase política gobernante del país.

