Los vientos predominantes en Puerto Rico y República Dominicana, están regulados por las corrientes Termohalinas que son las causantes en primer término de los vientos que son frecuentes en las islas caribeñas.
Como estos vientos provienen generalmente del este-sureste, con ligeras variables, la situación que en la actualidad existe en Puerto Rico con la explosión de la Refinería Gulf, terminará afectando a todo el Caribe insular de una forma u otra.
En nuestro país no acostumbramos a establecer medidas que conlleven a análisis reales sobre situaciones ambientales, establecidas por casi todos los países del área.
Nos vemos precisados a elaborar nuestro propio análisis sobre la afección que ya estamos sufriendo en algunas regiones, causadas por el desastre que en la isla vecina se ha producido.
Representación esquemática de la circulación oceánica (NASA). El camino más claro muestra la circulación de las aguas superficiales, y el más oscuro; la circulación de las aguas más profundas. Si hacemos una visión rápida, nos damos cuenta de la forma de circulación que nos presenta la gráfica dada por la NASA sobre los vientos superficiales y las corrientes de aires que nos colocan en un situación ambientalmente peligrosa en cuanto biodiversidad y su nivel de afección, cuando los vientos procedente de Puerto Rico provoquen lluvias en nuestro territorio.
Si observamos con detenimiento los vientos predominantes en la gráfica; nos daremos cuenta de inmediato que nuestros sistemas ambientales serán afectados, y la salud de una buena parte de los ciudadanos sufrirán los embates de la lluvia ácida que en algunos puntos de la zona sureste ya se están produciendo, de la misma forma sucederá con las zonas montañosas de la isla y esa situación se repetirá en la Cordillera Central, la zona septentrional, el sistema boscoso alto y medio de todo el país y sobre todo culminará con afectar a todas las islas del caribe en igualdad de afección, sólo Las Antillas situadas al suroeste de Cuba, se podrán librar de los daños ambientales que este incendio causará en el caribe.
El transporte de calor
Las corrientes marinas en especial la corriente del golfo (Gulf Stream) juegan un papel muy importante en la distribución latitudinal del calor. Gran parte del calor excedentario que se recibe en el Trópico radiación solar entrante, menos radiación infrarroja saliente es transportado hacia otras latitudes deficitarias.
El otro componente importante en este proceso de transporte de aire es regulado porque la energía del sol no llega por igual a todas las zonas de la Tierra.
La mayor parte de esta energía llega a la zona del Ecuador, lo que genera variaciones de temperatura entre esta zona y los polos.
El movimiento de las corrientes de aire y de agua por la superficie terrestre, está determinado por estas diferencias de temperatura.
Más o menos, la mitad del transporte de calor en la superficie de la Tierra lo realizan los océanos, por lo que suponen una parte importantísima del sistema de control de la temperatura del planeta.
Si la circulación del océano cambia debido al calentamiento global, es probable que ocurran otros cambios de mayor magnitud.
La circulación oceánica también permite el transporte de oxígeno en el agua, creando así las condiciones necesarias para la vida.
Debido a esto, nuestros espacios protegidos costeros y los de situación en altura como los parques montañosos, serán afectados de manera clara con incendios de niveles que podrían ser de considerables magnitud, aunque no será inmediato el efecto, este se producirá en el corto plazo y considerando los últimos incendios ocurridos en 2005 en la cordillera central y que según datos publicados por la misma Secretaría de Medio Ambiente, afectaron un millón de tareas de pinos y algo más; nuestra situación sería verdaderamente lastimosa.
En estudio presentado sobre la regeneración de 15 parcelas, muestra de 50 x 50 metros cuadrados; unas 9 parcelas mostraron recuperación sobre el 85 % post incendio, mientras las demás mostraron un nuevo predominio del Helecho Dicranopteris pectitannata que suele poblar las zonas que han sufrido incendios forestales, tal como Las Neblinas en Constanza hace unos años. Situación a la que, de seguro nos abocaremos si se inician las lluvias ácidas, que siempre son secuela de este tipo de nubes cargadas de ácido, como las que actualmente llegan a las montañas.
Vista de nubes cargadas de polución que ya comienzan a observarse en algunas regiones de la Cordillera Central del país.
También sobre los sistemas climáticos se notarán los efectos del incendio de Puerto Rico, lo cual terminará afectando todo el esquema de lluvias y de temperaturas en etapas no tradicionales por la estación en la cual estamos, que se ha convertido en un otoño invernal por los cambios drásticos que se observan.
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