Reportajes

Perdieron sus casas por derrumbes

Perdieron sus casas por derrumbes

SANTIAGO. Aunque los años pasan, no con ellos las promesas que se hacen, que en la transición de un año a otro continúan vigentes.

De esto, están convencidos los moradores del sector Los Guandules de aquí, quienes esperan que la promesa de que sus viviendas serían construidas tras haber colapsado con el derrumbe ocurrido en el mes de junio, les sea cumplida  en este año.

Los deslizamientos de tierra en esta comunidad fueron producto de las constantes lluvias, según informes de la defensa civil y el comité de operaciones de emergencia quienes para ese entonces también informaron que más de quince viviendas colapsaron y por lo menos treintas familias fueron evacuadas.

Desde ese entonces esas familias se encuentran en la condición de “damnificados”, un título que esperan ansiosos les sea quitado.

Dulce María Lantigua es una de las tantas afectadas por esta situación.

Se vio en la necesidad de mudarse en una casita en muy mal estado después del derrumbe.

Allí reside con su esposo y sus seis hijos.

Mensualmente deben pagar 2000 pesos de renta y según  contó, su esposo sólo gana 1,300 pesos al mes.

O sea que el dinero no les alcanza ni siquiera para costear la casa.

Aunque Dulce es una de las beneficiadas con la tarjeta solidaridad que entrega el gobierno a familias de escasos recursos, ésta dijo que aunque agradece la ayuda, no le es suficiente debido a la situación de “damnificada” en la que se encuentra.

Asimismo informó que a esta situación se le suma el problema de la luz “el monto es extremadamente caro…. es más de lo que una persona pobre… que no tiene ni siquiera una casa puede pagar”.

Dulce calificó el 2009 como un año de pérdidas para su familia, al tiempo que expresó que espera que esta situación mejore en este año.

“Que me construyan mi casa, es lo único que espero del gobierno en este año y no sólo a mí sino a los otros damnificados que dejó este derrumbe”.

Al igual que Dulce, decenas de familias están a esperas de que esta promesa sea cumplida, que sean construidas las viviendas para que finalmente las víctimas de este derrumbe encuentren una solución definitiva al problema que arrastran desde el mes de junio.

No pueden volver

Tras los derrumbes, el lugar fue cerrado por la Policía, el Ejército y la Defensa Civil, para evitar que los desplazados intentaran volver a construir allí.

Esa situación colocó a esas familias en condición de damnificados, por lo que las autoridades les prometieron construir viviendas para reubicarlos y así evitar el riesgo constante que tenían.

“Hay que entender

 la causa de crisis de manera correcta”

Dulce María Lantigua

Afectada por los deslizamientos de tierrra

El Nacional

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