MANAGUA. AFP. Nicaragua acusó la noche del lunes a Costa Rica, por tercera vez, por una violación territorial que habría ocurrido la semana pasada, horas después que San Jose rechazara con dureza un anuncio del gobierno de Daniel Ortega sobre un inicio de diálogo bilateral sin condiciones.
La acusación de Managua el lunes de noche vuelve sobre una presunta violación de su territorio –que ya fue negada por el gobierno de la presidente Laura Chinchilla– y marca un nuevo pico de tensión entre ambos países enfrascados desde octubre en una disputa por una minúscula isla fluvial.
Desde el inicio del conflicto, cuando Nicaragua comenzó a dragar el río San Juan y arrojar -según San José– los detritos en territorio costarricense, ambos países han ido subiendo el tono de sus acusaciones, denuncias, pedidos de apoyo y presentaciones ante organismos multilaterales.
Luego vinieron denuncias sobre una presunta invasión militar nicaragüense en la minúscula isla Calero –que ambos países reivindican como propia, algo que Managua rechazó y que circunscribió a un refuerzo de tropas para tratar de combatir la creciente actividad de narcotraficantes.
«Nicaragua desea dejar claro que no ha hecho insinuaciones sobre incursiones de medios navales de bandera costarricense a territorio marítimo nicaragüense (la semana pasada), sino que ha afirmado categóricamente que esas incursiones se dieron», expresó la noche del lunes la tercera denuncia del mismo hecho.
Managua refutó así la desmentida de San José a su denuncia del miércoles según la cual naves de Costa Rica –país que carece de Fuerzas Armadas, aunque tiene unas muy bien pertrechadas fuerzas policiales y de guardacostas– violaron aguas jurisdiccionales de su río San Juan.
San José, al negar la semana pasada haber violado soberanía nicaragüense, a su turno denunció que eran unidades militares de aquel país que habían incursionado en su territorio.
Este nuevo cruce ocurre apenas horas después de que el vicecanciller costarricense Carlos Roverssi rechazó, incluso con epítetos poco usuales en diplomacia, el anuncio del gobierno de Daniel Ortega, realizado el domingo, sobre el inicio de un diálogo sin condiciones previas.
El gobierno de Managua, por boca de su portavoz y esposa de Ortega, Rosario Murillo, anunció la noche del domingo que el «proceso de diálogo entre las delegaciones de Nicaragua y Costa Rica dará inicio (..) en Querétaro, México el próximo 17 de enero».
«Desde esta Nicaragua que cree y defiende la vida, la familia, y el sentido cristiano de comunidad solidaria, nuestro Gobierno también desea expresar su reconocimiento a los Presidentes Felipe Calderón de México y Álvaro Colom de Guatemala, por los esfuerzos que han venido desplegando», leyó Murillo.
La respuesta costarricense, con la mayoría del gobierno cerrado por vacaciones, demoró sólo algunas horas. «No nos vamos a sentar con Nicaragua hasta que no haya el retiro de las tropas. No hay ningún diálogo sin condiciones, eso es falso, eso es mentira», dijo Roverssi a la prensa.
Origen del conflicto
El enfrentamiento entre Nicaragua y Costa Rica surgió a raíz de que en octubre pasado el Gobierno nicaragüense inició el dragado del río San Juan y arrojar el lodo en territorio costarricense. La OEA ni países vecinos han podido ayudar a bajar el tono del enfrentamiento.

