MINNEAPOLIS.- El Grandulón Mike demostró que su efectivo debut en la temporada no fue casualidad. Los Mellizos esperaron hasta septiembre para que Michael Pineda regresara a una golpeada rotación de abridores y le diera algo de descanso a un bullpen muy usado, y él hizo que valiera la pena toda esa espera.
Después de lanzar seis entradas fuertes en su primera apertura fuera de la lista restringida el martes pasado, se superó a sí mismo con siete episodios efectivos el lunes contra los Tigres, lanzando a Minnesota a una victoria 6-2 y su cuarta victoria en la serie de cinco juegos contra Detroit.
En solo su segunda apertura, Pineda ya hizo lo que ningún otro abridor de los Mellizos, salvo Kenta Maeda, ha podido hacer en 2020: lanzó en la séptima entrada. Maeda y Pineda completaron siete entradas una vez cada una, y la durabilidad de Pineda fue particularmente importante para un bullpen que ya superó una doble cartelera de siete entradas al principio de la serie y se enfrentó a otra en San Luis el martes.
«Me siento muy orgulloso de mí mismo porque eso es lo que queremos, solo tratar de trabajar más en el juego y dar todo lo que tengo cada cinco o seis días, y especialmente hoy, porque mañana tenemos una doble cartelera y es difícil para los relevistas», dijo Pineda. «Tratamos de mantener el ritmo en el juego para que los relevistas descansen un poco. Ese es mi enfoque».
Pineda permitió dos carreras y dispersó solo tres hits en esos siete cuadros, con ocho ponches y un par de bases por bolas. El piloto de los Mellizos, Rocco Baldelli, decidió quedarse con Pineda en un apuro de la séptima entrada a pesar de un conteo de lanzamientos elevado y múltiples corredores de bases, y el gran derecho lo recompensó con un ponche a Austin Romine con su lanzamiento 104 que concluyó su salida.