Las supersticiones en plantas nos llegan desde los pueblos más antiguos. Los romanos no fueron los únicos que buscaron fuerzas sagradas en las plantas, también lo hacían los griegos. La biblia habla de algunas de las plantas que se usaban para ungir lo sagrado, para perfumar hecha incienso el lecho de los sacerdotes.
Hay muchas tradiciones que hablan del ajo como elemento mágico y repulsivo.
Una de las más antiguas cuenta que Ulises, el célebre héroe de la Odisea, utilizó el ajo para escapar a las artes hechiceras de circe. En República Dominicana, si te ponen un collar con tres dientes de ajo, o si no untándote ajo en cruz, aleja a los difuntos.
Del albahaca tanto verde como morada se considera como hierba de protección. Se utiliza los días de los misterios, miércoles y viernes en la santería y como también para ayudar a los problemas amorosos. En los campos dominicanos se utiliza una ramita para rociar el agua ventita en las ceremonias que se ofrecen a un ser querido que se fue. Con el arraijan se hacen los baños mágicos de los viernes para sacar los malos espíritus y dar buena suerte.
El ajonjolí se usa en las carteras como símbolo de buena suerte, también el anamú, el arroz y el almácigo.
Tener una mata de cajuil cerca de su casa trae prosperidad.
De la “ceiba se dice que es un árbol muy venerado en Ecuador y existe la creencia de que las noches hermosas damas bailan a la sombra de las grandes ceibas”.
Con la cebolla se hacían los grandes rituales religiosos que se celebran en Babilonia, bajo el cielo estrellado. En París hay incluso una secta religiosa de adoradores de la cebolla, debidamente registrada por el gobierno civil.
El cedro se utiliza para purificar y consagrar tu varita mágica. El coco se usa con frecuencia en las ceremonias de las religiones afrocubanas y otros rituales como ofrenda y alimento para todas las deidades. El coco trae amistad y salud. El agua de coco regada frente a la puerta y ventana de una casa es excelente para limpiar las influencias nocivas o malignas.
