La investigación sobre la muerte de dos individuos el pasado lunes, entre ellos el joven Jerry Cordero, hijo del recluso Pascual Cordero Martínez (el Chino), quien cumple condena por narcotráfico, está bastante avanzada aunque todavía no hay nada oficial sobre la versión de que los responsables del hecho ya fueron identificados.
Una fuente policial que pidió no ser identificada, dijo que se trabaja en el caso y que en las próximas horas se ofrecerán importantes detalles sobre la investigación.
La muerte de Jerry, de 27 años, y su acompañante, identificado como Kadafi Esteban Lebrón, ocurrió a las 4:30 de la madrugada del lunes en la avenida 27 de Febrero, cuando ambos se transportaban en una yipeta, tras salir de una discoteca ubicada en la referida vía capitalina.
Ese mismo día, el vocero de la Policía, coronel Frank Félix Durán, informó que la institución maneja el hecho como un acto de sicariato, y prometió ofrecer más detalles, a medida en que avance la investigación
“Hasta el momento se presume un acto de sicariato por el tipo de actividades a que él (Jery) se dedicaba”, declaró Duran Mejía, horas después de ocurrir el hecho.
Hoy circularon rumores que aseguran que los responsables del asesinato fueron identificados por la Policía.
Jery murió en el lugar del atentado, mientras Kadafi falleció en un centro médico donde fue llevado tras resultar herido de gravedad.
Ambos habían compartido la noche del domingo en un centro nocturno de la zona, con motivo del cumpleaños de Jery, en cuya fecha festejó con champaña, junto a su esposa, amigos y familiares.
El vehículo en el que ambos transitaban fue impactado por varios proyectiles, según se observó en un video que circuló en las redes.
El cadáver de Cordero fue sepultado el martes en el cementerio de la avenida Máximo Gómez, bajo un fuerte dispositivo policial, que incluyó a fuerzas de la unidad Swat de la Policía.
Amigos y familiares del joven acudieron al camposanto para dar el último adiós a la víctima.
Las personas que entraban al cementerio eran revisadas por agentes de la institución, a fin de prevenir desórdenes, como ha ocurrido en otras ocasiones.

