BONAO. Una patrulla de la Policía mató un hombre que era acusado de cometer varios delitos.
José Miguel Rojas Vargas, de 37 años fue muerto de varios disparos cuando enfrentó a los agentes con una pistola.
Residía en el sector Palmarito.
La patrulla lo ubicó en el sector Palmarito, luego de siete meses de búsqueda.
El médico legista Cristóbal Ortiz certificó su muerte por heridas de bala en la cabeza.
El hecho ocurrió cuando una patrulla de la Dirección de Investigaciones Criminales (DICRIM) de la Policía se presentó acompañada del fiscal adjunto Juan Ramón Beato Vallejo, a eso de las seis de la mañana a su vivienda y Rojas Vargas saltó por una ventana lateral de la vivienda tratando de escapar y le disparó a la patrulla con una pistola Hungary calibre nueve milímetros que portaba.
El cadáver con varios impactos de bala fue llevado a la morgue del hospital Pedro Emilio de Marchena, desde donde fue trasladado al Instituto de Patología Forense de Santiago para practicarle una necropsia.
Dijo la Policía que la víctima era buscado por la comisión de varios delitos como atracos a mano armada, despojo de motocicletas y además tenía varias fichas en la Policía.
En la dotación policial había varias fotos pegadas a las paredes con un letrero que decía Se busca vivo o muerto.
El capitán William R, Holguín Lazala, subdirector de DICRIM dijo que a la víctima se le ocupó la pistola Hungary nueve milímetros, serie B97478, con un cargador.
