Donald Trump y probablemente el equipo de colaboradores que patrocinaron el asalto al Capitolio con la fracasada intención de evitar la certificación de la victoria electoral de Joe Biden, quizás desconozcan que existe un género literario llamado ‘’Ucronía’’ que es una manera moderna de reconstruir la historia.
Es decir, que dentro de algunos años, cuando se reconstruya la historia, fundamentado en argumentos científicos, se podrá establecer por qué Donald Trump, perdió la gran oportunidad de volver a ser presidente de Los Estados Unidos.
Alguien le dirá al » pobre» presidente Trump, que 326 años antes de que él viniera al mundo, los futuros estadounidenses, habían firmado el famoso pacto del Mayflower, del 11 de noviembre de 1620, donde forjaron todo un cuerpo político civil que daba garantía del buen funcionamiento de la colonia de Plymouth.
Esa sociedad norteamericana que deslumbró a Alexis de Tocqueville, se formó sin recibir, ni un simple rocío de feudalismo. Es notable que Marx y Engels no se anduvieran por las ramas y admitieron ‘’que Estados Unidos era el ejemplo más acabado de un Estado Moderno’’.
Los Estados Unidos han tenido presidentes con muchas lagunas. De hecho, algunos sostienen que en Franklin Delano Roosevelt, tienen a su último estadista moderno. Ahora bien, lo del presidente Trump, debe ser analizado a profundidad, pues con todo y no tener luces intelectuales, ni un liderazgo encantador, logró el apoyo de una ultraderecha radical y parte de una clase política, que olvidó reglas fundamentales sobre las cuales se ha mantenido esa democracia.
Cuando se reconstruya la historia, Donald Trump comprenderá que echó a perder la posibilidad de igualar la hazaña de Grover Cleveland, que ha sido el único presidente estadounidense en ocupar la casa blanca en dos periodos no consecutivos: 1885,1889 y 1893-1897.
Ya es muy tarde para volver la vista a Washington, quien ante la insistencia de sus seguidores para que ocupara un tercer mando, dijo en su discurso de despedida: ‘’ La prudencia me invita alejarme de la vida política y el patriotismo no lo prohíbe…’’
Por: Ramón Rodríguez
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