Según Ban Ki-moon, República Dominicana es una nación de bachata y béisbol. ¿Será por eso que pidió elevar al 6% la asignación para la educación?
Es solo una pregunta. Llama la atención que Reinaldo Pared pidiera ayuda a la ONU para controlar el narcotráfico, el trasiego de armas y otras prácticas ilegales en la frontera. ¿Es que hasta para eso necesita ayuda?
Las protestas acosan al Gobierno. Las huelgas en San Francisco de Macorís, Salcedo y Neiba evidencian que el panorama no está tan despejado como suele verse. ¿O sí?
El Consejo de Disciplina de la Cámara de Diputados determinó que las modificaciones del Código Procesal Penal fueron como se aprobó en la sesión. Y Minou ¿qué dice?
Los senadores que dicen identificarse más con la transparencia darían un gran ejemplo si renuncian o legislan contra el infame privilegio del barrilito. ¿Aceptarán el reto?
Melanio Paredes, exministro de Educación, rechazó por inconsistente, contradictoria y reñida con la ley la auditoría que encontró irregularidades millonarias en su gestión. Y se puso a disposición de la Justicia. Buen ejemplo.
Dice un informe de la FAO que en este país, donde el hambre afecta a 1.6 millones de personas, se pierden en la venta al detalle 965 millones de calorías. Cualquiera no sabe ni qué pensar.
El banco de fomento creado por los países que conforman el Brics no es para prestar sin condiciones, sino con los mismos requisitos del FMI. Que nadie se llame a engaño.
Se ha dicho que la escasez de talento afecta varias economías latinoamericanas. Por suerte, ese no es el caso de República Dominicana. ¿Verdad que no?
Monitorear el sector público suena muy bonito. El problema es que por estos lares esa observación no sirve más que para constar en acta. ¿O alguien le hace caso?

