MADRID, 29 Dic 2012 (AFP) – Los miembros de ETA encarcelados pidieron en un comunicado ser trasladados a prisiones del País Vasco, principal reivindicación de la organización armada para negociar su disolución, advirtiendo que de lo contrario «está en juego la viabilidad del proceso» de paz en la región. «Lo que está en juego no es mejorar nuestra situación, sino que lo que está en juego es la viabilidad del proceso», afirmaron los presos de ETA en un comunicado escrito en vasco y publicado este sábado por el diario independentista Gara, canal habitual de comunicación del grupo armado.
«Reunir a todos en Euskal Herria (País Vasco, ndlr) creará nuevas condiciones y facilitará nuevas opciones» en un proceso que debutó en octubre de 2011 cuando ETA anunció el fin de su actividad armada, subrayaron, según extractos traducidos al español avanzados por Gara el viernes en su edición internet.
Responsable de 829 muertes en 40 años de atentados por la independencia del País Vasco, ETA, de la cual sólo unas decenas de miembros activos estarían aún en libertad, tiene a la gran mayoría de sus miembros, unos 700, diseminados por prisiones de España y Francia.
Las autoridades españolas siempre han justificado esta política de dispersión, aplicada desde finales de los años 80, por la necesidad de evitar que los presos organizasen grupos políticamente activos en las cárceles.
Sin embargo, sus familiares, obligados a recorrer cientos de kilómetros para visitarlos, lo consideran como una represalia.
Ser trasladados a cárceles cercanas a sus hogares es una reivindicación histórica de los presos de ETA y la principal condición impuesta por la organización tras el fin de la violencia para entablar una negociación sobre su desarme y su disolución.
Sin embargo, el gobierno español se niega a dialogar con el grupo armado al que exige una disolución sin condiciones.
En su comunicado, el autodenominado Colectivo de Presos y Presas Políticos Vascos (EPPK por sus siglas en vasco) anunció movilizaciones de protesta en las cárceles «para reivindicar el fin de la dispersión», incluyendo un ayuno este sábado.
Más de 200 presos de ETA llegaron a realizar ayunos en un mismo día este verano boreal para reclamar la puesta en libertad de uno de ellos, Josu Uribetxeberria, afectado de un cáncer terminal.
Condenado en 1998 a 32 años de cárcel por el secuestro de un funcionario de prisiones que estuvo retenido durante 532 días, el más largo de la historia de ETA, Uribetxeberria octuvo en octubre una libertad que el EPPK celebró como una victoria.

