ATENAS, 5 Jul 2012 (AFP) – El nuevo primer ministro griego, Antonis Samaras, inmovilizado por razones de salud desde su elección hace dos semanas, se somete este jueves a su primer gran examen con los acreedores del país, que será determinante para las relaciones de Grecia con la zona euro.
Samaras, un conservador que gobierna con los socialistas y la izquierda moderada, se reunió el jueves durante una hora con los jefes de la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), Poul Thomsen, Banco Central Europeo (BCE) Klaus Masuch, y de la Comisión Europea Matthias Mors, encargados de examinar las cuentas griegas.
El nuevo ministro de Finanzas Yannis Stournaras también participó en el encuentro.
Su visita pone fin a un paréntesis de vacío legislativo, en el que se celebraron dos elecciones generales. La última permitió crear un gobierno de coalición que se define proeuropeo pero que desea renegociar las condiciones del último préstamo concedido a Grecia, que lleva cinco años en recesión.
Durante este periodo, numerosas reformas impulsadas por la troika para relanzar la economía y sanear las cuentas públicas estuvieron paralizadas, como las privatizaciones, la reforma fiscal o la de la administración.
«Las reformas han sido interrumpidas y el programa (de saneamiento de la economía) ha descarrilado», dijo a principios de semana un responsable del BCE, Jörg Asmussen, a la prensa griega.
La misión de la troika será evaluar la amplitud del déficit, el tipo de esfuerzos que hay que realizar y escuchar las propuestas del gobierno griego. Los acreedores tienen previsto regresar a Atenas el 24 de julio para alcanzar un acuerdo final con las autoridades, según la prensa.
«Se trata de una primera evaluación, las negociaciones van a proseguir después», dijo el jueves una fuente del ministerio de Finanzas.
La prensa griega considera que se trata de un «examen» o un «maratón» del nuevo con los acreedores.
De hecho se trata casi de una prueba física, pues Samaras, operado de un desprendimiento de retina justo después de su elección, lo que le impidió acudir a la primera cumbre europea en Bruselas la semana pasada, apareció con un semblante pálido, y el ojo medio cerrado ante la prensa.
Lo que está en juego en estas negociaciones es la próxima entrega de 31.500 millones de euros del préstamo, antes del 20 de agosto, según el diario Ethnos.
«Hay una clara determinación del nuevo gobierno griego de actuar y la voluntad de proceder a las reformas, de una manera que no había visto hasta ahora en Grecia», dijo el jueves a la Agencia griega de prensa ANA el alemán Horst Reichenbach, que dirige la ‘task force’ o grupo de trabajo europeo encargado de ayudar a Grecia a llevar a cabo las reformas.
Desde su llegada el lunes a Atenas, Reichenbach dice estar «muy satisfecho» con las entrevistas con varios ministros.
«Hemos aclarado todos los cambios que hay que hacer (…) la próxima etapa es aplicar todo lo acordado, hay que pasar al acto», subrayó.
Samaras también desea que se amplíe de uno a tres años el plazo para llevar a cabo el ajuste presupuestario para suavizar la austeridad impuesta al país desde 2010.
Otro asunto en la mesa, propuesto en particular por el líder de la oposición de izquierda readical Alexis Tsipras, es que los bancos griegos puedan ser recapitalizados directamente por el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), como se hará con los españoles, lo que permitiría aligerar el peso de la deuda.
Asimismo, Grecia y la zona euro tienen que tratar sobre todo de salir del círculo vicioso austeridad-recesión en el que se encuentra el país.
Mientras los impuestos aumentan, los salarios disminuyen, la producción industrial y el consumo no despegan el gobierno prevé ahora una caída del PIB del 6,7% en 2012, frente al 4,5% previsto anteriormente.

