Se recibe con agrado la noticia de que República Dominicana ha sido escogida para presidir el Parlamento Centroamericano, posición que será desempeñada por el legislador del PLD, Manolo Pichardo, mientras la secretaría general estará a cargo de Edme Arnaut, del PRD. Esa distinción ha sido otorgada al país por primera vez desde 1996 cuando se adhirió a ese esquema de integración política del que forman parte Nicaragua, Panamá, Guatemala, Honduras y El Salvador. Sin ánimo de fastidiar faltaría saber qué provecho ha obtenido República Dominicana con su participación por 15 anos en el Parlacen, porque hasta donde se tiene conocimiento esa estructura supranacional ha tenido un costo muy elevado en pagos de salarios y viáticos, pero poco se sabe de los beneficios que ha reportado. En Centroamérica se pone en dudas la viabilidad de esa instancia al punto de que al menos uno de los integrantes ha expresado deseos de renunciar a su membrecía. Ojalá que desde la presidencia del Parlacen, los legisladores dominicanos promuevan resoluciones y acuerdos que hagan más viable el comercio con esa región.
