Ha trascendido que el vicepresidente de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), Rubén Bichara, ha dispuesto una revisión de los salarios como parte de un proceso de saneamiento de la empresa. Bichara, además de un técnico calificado, conoce el sector en sus entrañas.
Ha sido el único vicepresidente de la CDEEE que se ha desempeñado como administrador de Edenorte, Edesur y Edeeste, con resultados positivos. Las revisión implicarían reducciones salariales de hasta un 50 por ciento, en adición a otros recortes administrativos. Es lo que se ha dado desde ya en algunos casos. No hay que dar muchas vueltas para saber que es una verdad de a puño que los servicios que ofrece la empresa no guardan relación con los sueldazos de sus ejecutivos ni con las condiciones financieras. Las deudas y cuantiosos gastos han convertido al controversial sector en un barril sin fondo. No depende de él, sino del presidente Danilo Medina, pero la revisión debería incluir a los 49 miembros de los consejos de las siete empresas eléctricas.

