A partir de hoy se intensifica el éxodo de viajeros hacia todos los puntos cardinales con el propósito de disfrutar junto a familiares del asueto de Nochebuena y Navidad, por lo que se considera pertinente exhortar a quienes se desplazan por autopistas y carreteras a manejar con prudencia, aunque mejor sería que Autoridad Metropolitana de Transporte (Amet) ejecute un operativo para apresar a todo aquel que intente pasarse de la raya. Un peligro particular lo representan conductores de mentadas guaguas voladoras que no conocen ni les interesa conocer la ley de tránsito, porque su deporte favorito es romper la velocidad del sonido, violar la señal de pare y dejar o recoger pasajeros donde les venga en gana. A pesar de los esfuerzos de las autoridades, el desenfreno de muchos conductores es causa de accidentes de tránsito con saldos de muertos y heridos. Ojalá que esta vez se imponga la sensatez y los miles de ciudadanos que van y vienen realicen sus viajes sin trastorno alguno, porque al fin y al cabo de lo que se trata es de disfrutar Nochebuena y Navidad y no de llevar luto a ninguna parte.

