Con la incautación de 13 kilos de cocaína que se intentó sacar del país por el aeropuerto El Catey de Samaná, suman ocho los alijos decomisados en aeropuertos nacionales en los últimos diez días, como si se tratara de una competencia entre narcos para determinar por cuál de las terminales se trasiega con más drogas. Esta vez, agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) apresaron a tres ciudadanos franceses a los que investiga sobre la droga que se transportaba en una maleta para ser introducida en un vuelo con destino a París. Se cuentan por decenas las maletas repletas de cocaína que han recorrido las correas de controles de los aeropuertos Las Américas, La Romana, Punta Cana y más esporádicamente en los de Santiago y Puerto Plata. A final de año no han pasado más de dos días sin que las autoridades descubran algún viajero o piloto que viaja con drogas en sus equipajes, adheridas al cuerpo o dentro de sus estómagos. La verdad es que por alguna razón poderosa, los narcos intentan sacar lotes de cocaína por vía aérea, lo que indica que por vía marítima la cosa se ha puesto difícil.

