El ministro de Agricultura, Luis Ramón Rodríguez, ha tomado un conjunto de medidas que auguran una saludable mejoría de la producción agropecuaria. Y que denotan no sólo conocimiento, sino compromiso con el campo. Las variedades de plátanos resistentes a la sigatoka negra y la entrega de semillas de frijoles de buena calidad a los pequeños y medianos productores del grano son dos de las más auspiciosas. Es bien sabido que las plagas han hecho mucho estragos a la producción y que la falta de apoyo ha sido un grito permanente de los agricultores. Pero también cabe tomar en cuenta en abono a ese esfuerzo el vasto programa de siembra de maíz, coordinado con el sector privado, con el propósito de reducir las importaciones del grano, para aprovechar los elevadísimos precios alcanzados por el grano en los mercados internacionales, además de satisfacer las necesidades internas. Otras de las buenas medidas ha sido el plan de construcciones de caminos vecinales para facilitar y abaratar costos en el trasporte de las cosechas. Rodríguez ha despegado con buen pie. Ojalá siga por ese camino.

