El presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), ingeniero Miguel Vargas Maldonado, se monta en la ola de la realidad al advertir sobre el auge de la criminalidad. Ese incremento significa que han fracasado las estrategias del Gobierno para enfrentar el mal. Crímenes como el del dirigente perredeísta Carlos Manuel Oviedo, abatido durante un atraco a un colmadón, se inscriben dentro de una cadena de asesinatos en la que han caído oficiales de la Policía, comerciantes, profesionales y otras personas. Mientras las autoridades han concentrado todos sus recursos en la persecución contra el capo boricua José David Figueroa Agosto la violencia callejera ha cobrado varias víctimas en atracos y asaltos a mano armada. Vargas Maldonado no ha hecho más que apoyarse en la realidad al advertir sobre el incremento de la criminalidad, al margen de algún juicio de valor. Es claro que las autoridades tendrán también que prestar atención a la inseguridad que reina en las calles. La respuesta no son esas estadísticas divorciadas de la realidad.

