La operación del Metro no ha tardado en desatar una guerra en los precios del transporte que beneficia por partida doble a los usuarios. Los choferes de carros públicos han bajado a 10 pesos el precio de los pasajes, además de exhibir una cortesía y modales propios de caballeros. Un chusco comentó que hasta los vehículos lucen más higienizados. Y es que con la novedad, la comodidad, la seguridad y la extensa ruta de 11 kilómetros por una tarifa de 20 pesos el Metro los saca de circulación. Los choferes, que solían acortar las rutas para esquilmar todavía más a los usuarios, se han encontrado con un medio que ofrece todo y algo más de lo que los transportistas negaban. Así las cosas, la preferencia por el Metro no es sólo una cuestión de fiebre, sino de utilidad, sobre todo para la gente más necesitada. Después de tanto abusar de los pasajeros los conductores de carros y voladoras se han encontrado con una amarga realidad.

