Buscapiés
En el acto oficial con motivo del 57 aniversario del tiranicidio, el orador principal, Carlos Báez Brugal, disparó un buscapiés que no puede ser más incisivo para la clase gobernante.
Y que se presta a profundas reflexiones. Para Báez Brugal es indignante y motivo de rabia que el sacrificio de los hombres que liquidaron al tirano Rafael Trujillo Molina y la sangre de tanta gente en aras de la libertad “solo haya sido para conseguir una democracia imperfecta y excluyente” que mantiene mucho de los vicios de la dictadura.
No se quedó en generalidades, sino que puso lo que pueden ser algunos ejemplos. Deploró, por de pronto, que la democracia carezca de una ley de partidos, así como que se quiera convertir la legislación en un traje a la medida del Poder Ejecutivo.
Y que el Legislativo, en vez de servir de contrapeso, solo funcione para aprobar préstamos y buscar prebendas de sus miembros. Hay que pensarlo.

