Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

El caso de las visas falsas de que ha dado cuenta el director de Migración trae a colación  el escándalo en Haití con el negocio de permisos para entrar a República Dominicana. Cuando estalló el escándalo de las  visas que se ofertaban a 180 dólares por un año en centros comerciales, salones de belleza y otros negocios, el Ministerio de Relaciones Exteriores anunció una pesquisa con garantía de establecer responsabilidades.

El alboroto salió a relucir a finales de mayo de este año, pero desde entonces nada se ha sabido al respecto.

 Ni siquiera si se cumple el anuncio de la Cancillería en el sentido de que las visas en Haití serían otorgadas única y exclusivamente en el país. La falsificación de visado detectada por Migración y la Cancillería en la zona fronteriza replantea muchas interrogantes tanto sobre el flujo migratorio como comercial entre ambos países.

Está bien que se persiga el negocio de las falsificaciones y que se tomen medidas, pero no ha de olvidarse los resultados de la investigación que se anunció para aclarar el escándalo de Haití. La amalgama de intereses que indican los casos es para que se preste más atención a todo lo que se relaciona con el intercambio con Haití.

El Nacional

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