Desde 1844 el 19 de marzo es una fecha patriótica. Marca la primera batalla, librada en Azua, para ratificar la determinación de República Dominicana de ser una patria y libre y soberana. Tras la independencia proclama el 27 de febrero con el célebre trabucazo de Ramón Matías Mella, se había iniciado un camino sin retorno. El arma más poderosa que blandió el pueblo dominicano fue la voluntad de zafarse de la dominación haitiana. En términos de armas y tropas la batalla librada hace 167 años en Azua es una de las más desiguales entre los grandes acontecimientos históricos. Los dominicanos que enfrentaron a las huestes haitianas comandadas por el general Charles Herard no contaban más que con su férrea determinación de ensayar su propio destino. Los generales Pedro Santana y Antonio Duvergé se destacaron en una contienda que forma parte de los grandes acontecimientos que adornan la historia dominicana. Esa determinación se erige como un valioso referente en la formación social del pueblo dominicano.

