Las limitaciones y deficiencias que caracterizan el sistema educativo hacen que el Día del Maestro, que se celebra mañana, sea una fecha más para reflexionar que para celebrar. La ocasión, sin embargo, no deja de ser propicia para un reconocimiento a una maestra como la ex secretaria de Educación, licenciada Ivelisse Prats de Pérez. Cualidades como vocación, capacidad y dedicación la convierten en referente, en una suerte de emblema de un oficio tan abnegado como el de maestro.
El trabajo en las aulas, combinado con aportes a la Facultad de Humanidades y al departamento de Educación de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) la hacen merecedora de un sincero reconocimiento de la sociedad dominicana. Sería injusto hablar de educación en República Dominicana sin mencionar el nombre de doña Ivelisse Prats de Pérez. En adición a sus valiosos aportes pudiera agregarse su desvelo por mejorar las condiciones de vida del maestro con la fundación de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP). Digno ejemplo.

