SANTIAGO.- En esta ciudad funciona una iglesia cristiana-evangélica donde, además de predicarse la palabra de Dios, sus pastores dedican gran parte del tiempo en labores de rescate de jóvenes inmersos en vicios, logrando muchas veces reencauzarlos, así como la formación de niños.
Se trata de la Iglesia de Dios Asamblea de los Santos, ubicada en la calle Salvador Cucurullo casi esquina 30 de marzo, en cuyo local convergen dominicanos y haitianos en proporciones iguales.
No es un templo religioso de normal funcionamiento, ya que allí se auxilia a las personas necesitadas no sólo de conocer las bondades del Evangelio, sino hasta la preparación académica, especialmente para niños.
Alexander García, pastor de la iglesia, acompañado de otros líderes de la misma, tanto dominicanos como haitianos, en los casi 11 años que lleva operando el templo religioso, han hecho énfasis en rescatar los jóvenes atrapados por los vicios y la prostitución, labor que conjugan con llevar a cada hora el mensaje de Dios y formar a niños huérfanos total o parcialmente.
Luego de un largo tiempo en esos menesteres, García hoy enarbola con orgullo que las prédicas ofrecidas a la juventud que visita el templo, luego de ser atrapada por esos males sociales, han dado sus frutos positivos y podemos decir que muchos de esos muchachos y muchachas se han reencontrado, después andar por la ruta extraviada.
Dijo que eso ocurre gracias a la ayuda del Todopoderoso, que se ha manifestado a través de nosotros.
Se trata de decenas de personas que, de acuerdo al testimonio de García, incluso habían perdido casi por completo la tranquilidad y hasta el deseo de seguir viviendo pero que, por intermedio de la evangelización, han recibido sanidad en sus interiores.
Con relación al trabajo que realizan en esa iglesia con los niños tanto haitianos, como con los dominicanos y víctimas de la orfandad, desde hace tiempo se desarrolló un programa diario, de 8:30 a 11:30 de la mañana, que consiste en darles educación y desayuno, tras ser dejados allí por ese lapso.
Resalta García que muchos de los menores son huérfanos de padre y madre, en tanto que otros han perdido a uno de sus progenitores y a todos, haitianos y dominicanos, atendemos sin mirar el color de la piel, y lo hacemos porque estamos convencidos que todos somos hijos de Dios y que Él nos quiere sin ningún tipo de distingo.
Un gran porcentaje de esos menores residen en los barrios aledaños al lugar donde funciona la iglesia, tales como Pueblo Nuevo, Baracoa, La Joya, Los Pepines, El Congo y otros localizados en la zona Sur de esta ciudad.
Esa labor la realiza dicha congregación religiosa en base a recursos económicos que colectan mayormente entre personas que pertenecen a la misma, sin que alguna institución pública o privada le haya tendido la mano amiga.
Sabedores de que no podrán enfrentar por mucho tiempo más el costo económico que significan las actividades que allí realizan, sus líderes han comenzado a llenar los requisitos para obtener ayuda de la institución mundial Mision of Mercy (Misión de Misericordia) que se ha destacado a través de los años en el apadrinamiento de niños necesitados, a quienes ayudan por intermedio de entidades como la Iglesia de Dios Asamblea de los Santos.
La importancia de dicha iglesia es tal que frecuentemente recibe delegaciones de obispos y pastores de la Iglesia de Dios de la Profecía, de Canadá, quienes vienen a impartir seminarios, tanto en inglés, como español y francés, de cuyas enseñanzas se benefician indistintamente tanto haitianos como dominicanos.
Precisamente desde la semana pasada hay aquí 11 religiosos canadienses, quienes llevan varios días impartiendo cursos a los interesados, así como prédicas que son seguidas por cientos de feligreses.
Los niños
No son huérfanos, proceden de hogares, pero de familias muy pobres, de modo que necesitan de ayuda para su alimentación y formación académica. Algunos de ellos han tenido problemas con vicios, pero hemos logrado regenerarlos
