Heroínas para el mundo
Uno de los crímenes más atroces de la dictadura (1930-1961) de Rafael Leonidas Trujillo Molina fue el de Patria, Minerva y María Teresa Mirabal junto a su acompañante Rufino De la Cruz, ocurrido hace 60 años, el 25 de noviembre de 1960, y que marcó el inicio del fin de la fatídica Era de Trujillo.
Este hecho fue simulado por la prensa trujillista como un accidente de tránsito cerca de la sección La Cumbre, entre Santiago y Puerto Plata, en la carretera montañosa por la que regresaban a Salcedo luego de visitar a sus esposos encarcelados por motivos políticos en la fortaleza San Felipe.
Las hermanas Mirabal, con el sacrificio que significó su martirologio, abonaron la libertad del pueblo conculcada por el dictador desde 1930 y a partir de este abominable suceso comenzó inadvertidamente la cuenta regresiva para su ajusticiamiento seis meses después, el 30 de mayo de 1961.
Las hermanas Mirabal, con el sacrificio que significó su martirologio, abonaron la libertad
Ya el pueblo no podía tolerar más crímenes a Trujillo y sus secuaces, las relaciones con la iglesia católica quedaron truncas por ataques a sacerdotes críticos del régimen como el obispo Francisco Panal, crecía el descontento entre antiguos aliados cercanos al tirano y Estados Unidos quería salir de él.
Las heroínas salcedenses, que la posteridad identifica simbólicamente como las mariposas, han servido para que la comunidad internacional tome más conciencia de la necesidad de erradicar toda forma de ataque contra la mujer y por eso esta fecha es el día mundial de no violencia contra ellas.
Este día transciende fronteras nacionales, eleva las hermanas Mirabal a dimensión ecuménica y recrea para el mundo el peor suceso de la sangrienta dictadura trujllista para hacer crecer en todos los confines sentimientos de protección, admiración y respeto hacia el ser sublime que es la mujer.
Por: Carlos Manuel Estrella
puntosyenfoques@hotmail.com

