La destitución del administrador de la Empresa Distribuidora del Sur (Edesur) ha propiciado diversas especulaciones.
Y el caso no es para menos, pues aparte de los apagones, que tienen etiqueta nacional, no se conoce de ningún tipo de irregularidad que ameritara la destitución de Hipólito Núñez.
Los cobros y las medidas que había anunciado para reducir las pérdidas sugerían que Núñez hacía su trabajo. Pero si lo quitaron antes de los seis meses en el cargo es porque no había dado pie con bola frente a la crisis en su zona o algo muy grave ha ocurrido. Su efecto, sin embargo, no será más que pasajero.
A su sustituto, Rubén Montás Domínguez, se le reputa como un político y profesional competente y muy honrado. Montás se desempeñaba como presidente del Consejo de Administración de Edeeste (Edeste). Pero durante la gestión de Leonel Fernández renunció como presidente de la Refinería de Petróleo en desacuerdo con algunas decisiones que se habían adoptado. Conjeturas obvias.
